Está dentro del formato priista realizar eventos con sus cuadros más destacados, como organizar la junta con exgobernadores surgidos de sus filas; pero en estos tiempos esa modalidad implica riesgos, como lo ha podido comprobar el presidente Peña Nieto con la fotografía en la que se pretendió emblematizar al Nuevo PRI, pero que finalmente resultó un indeseable testimonio histórico aj juntar media docena de políticos ahora prófugos o en la cárcel. Pero Ochoa Reza, presidente nacional del PRI, se reunió con ex gobernadores, todos gozando de cabal libertad, allí convivieron José Murat y su archirrival Ulises Ruiz, también Fidel Herrera, aunque tras la experiencia sufrida por Peña Nieto, Ochoa Reza cuidó el detalle de la fotografía, por aquello de las dudas. Sin embargo, nada es perfecto, a la reunión asistió Tulio Hernández, ex gobernador de Tlaxcala, quien sufre alzhéimer y perdió el camino de regreso a casa, lo que movilizó el mecanismo de personas desaparecidas y, a la vez, desvió los reflectores enfocados a la reunión de Ochoa Reza. En la antigüedad de la Grecia Clásica acudirían de inmediato a consultar al oráculo para saber si no es de mal agüero.