Aun no se concluyen las obras de “modernización” de la calle Enríquez y ya hubo la primera prueba, de la que por cierto no resultó calificación aprobatoria: un camión de bomberos que respondía a un llamado no pudo dar vuelta de Enríquez a Revolución porque los postes de “ornato” que allí colocaron lo impidieron. Menos mal que la obra está en proceso y habrá oportunidad de corregir “detalles”, que seguramente una vez concluidas aparecerán por montones, la congestión vial entre las primeras.