OPINIÓN

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

Sin lugar a dudas uno de los priistas que debe considerarse como político de tiempo completo y totalmente institucional, es el senador Héctor Yunes Landa, pues su trayectoria en la política estatal y nacional, no es nueva, sino viene de muchos años atrás.

Veracruzano que obtuvo una brillante trayectoria durante el tiempo que cursó la carrera de derecho y posteriormente en los demás posgrados que estudió, el medio político no le ha tratado mal, aunque aún no le ha permitido llegar al cargo que anhela, que es el de gobernador de esta entidad.

Como es del conocimiento de la población de este Estado, contendió en el pasado proceso electoral para obtener la gubernatura veracruzana, después de librar y salir avante de un sinnúmero de problemas y situaciones que le puso en el camino el peor gobernador que ha tenido Veracruz, el presunto hampón Javier Duarte de Ochoa y familia, pues éste nefasto y ridículo personaje, siempre trató de evitar que Yunes Landa fuera el candidato del Partido Revolucionario Institucional para el codiciado cargo, pues tenía todo la intención de hacer lo que hizo su antecesor con él, el dejar en su lugar a otro corrupto que le cuidara su salida, pero como era de esperarse no lo logró.

Por lo que cuando se le otorgó la candidatura del partido que presidió al popular Héctor, la situación no estaba en condiciones óptimas. Pues la intención del invento de Fidel, que fue hasta el último momento dejar a uno de sus cómplices ya había dañado en demasía la imagen del abanderado del tricolor, así como del partido mismo. A lo que se debe sumar, el trabajo que bajo el agua, los integrantes de la pandilla de la fidelidad (actualmente legisladores), hicieron en contra del Revolucionario Institucional y su candidato, beneficiando a otros participantes.

Esta problemática situación que se vivió en el medio político veracruzano y principalmente al interior del partido que hasta esas fechas no había perdido el estar como titular del Poder Ejecutivo del Estado, desde hace más de ochenta años, llevó a que los dos principales activos políticos del PRI en esos momentos, Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Zorrilla, comprendiendo lo complicado de la situación, definieran que la unidad era lo mejor que podrían hacer para llevar a su instituto político al triunfo y como resultado de esa inteligente decisión, convinieran en hacer un pacto.

Pacto que en un principio se negó, pero que el paso del tiempo y las difíciles circunstancias que se estaban viviendo hicieron que saliera a la luz del electorado veracruzano, el cual al conocerlo lo aprobó (los militantes priistas).

Pacto que después de muchísimas especulaciones mediáticas, políticas y de la población, informó que consistía que para el proceso electoral en puerta y que era por una gubernatura de solamente dos años, el candidato fuera Héctor Yunes Landa y que para la elección siguiente, la que está por iniciar en aproximadamente dos semanas, sería José Francisco Yunes Zorrilla.

  Como es del conocimiento público, debido a todo lo sucedido y principalmente a la alianza que se hizo entre el Partido Acción Nacional y el de la Revolución Democrática, el ganador fue Miguel Ángel Yunes Linares. Administración estatal que lamentablemente está dejando mucho que desear, principalmente en los aspectos de seguridad pública y económico.

Pero lo más lamentable de todo esto, es que el pacto no se rompió, lo rompió Héctor. Pues desde hace tiempo declaró que el sería otra vez el abanderado del PRI para el próximo proceso electoral, el cual tendrá como una de los cargos a elegir el de Gobernador del Estado de Veracruz (2018 – 2024).

Actitud que lo pone en una posición muy negativa ante su partido, pero principalmente ante el electorado y rompe con un pacto no solamente político y partidista, sino también de caballeros que hizo en su momento. Él ya jugó y debido a las difíciles circunstancias perdió, ahora le tiene que dejar el camino libre, a con quien se comprometió en su momento. Quién no solamente respeto el pacto comprometido, sino que también le otorgó todo su apoyo para contender.

Si en aquellos momentos la situación era difícil y la unidad que sé necesito dio como resultado el famoso pacto, el que fue una acción inteligente de parte de los aspirantes priistas a la gubernatura. Actualmente la situación del Revolucionario Institucional no solamente en el país, sino principalmente aquí, en Veracruz, por todo lo que pasó es muy difícil. La unidad es solamente una mínima, aunque muy importante parte para poder participar en decorosas condiciones, situación que debe entender el experimentado político Héctor Yunes Landa y dejar el campo libre y brindarle todo su apoyo a su compañero de Cámara, José Francisco Yunes Zorrilla.

El próximo domingo tres de septiembre, Héctor rendirá su Quinto Informe de Actividades como legislador veracruzano, cumpliendo con la legislación correspondiente y reiterando su institucionalidad, ocasión que será una gran oportunidad, para anunciar su apoyo a Yunes Zorrilla y así fortalecer su candidatura y la posición de su partido. Ojalá y Héctor a estas alturas de la situación política que se está viviendo no solo en el país, sino principalmente en Veracruz, para su partido, lo entienda, pero principalmente lo haga. De darse esta acción Yunes Landa también quedará muy fortalecido para lo que viene, porque esto aún no se ha terminado. Hasta el viernes.

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