Rafael Márquez ha sido un icono futbolístico en México, una de las glorias deportivas de este país que logró triunfar en el mejor futbol del mundo, su imagen vende suvenires y lideraba coequiperos, hasta que se difundió la terrible noticia involucrándolo en asuntos de lavado de dinero. Así, de pronto, se desmorona un prestigio en México, ya hasta al presidente de la república critican porque en su momento reconoció a Márquez como un ejemplo a seguir en el deporte mexicano y por retratarse con el ídolo futbolístico. La impaciencia del morboso, del acusador de botepronto, del hipócrita de pacotilla ya condenaron a Márquez sin concederle el beneficio de la duda, cuando ningún juez ha dictado su veredicto. Cuán patética es la condición humana.