Con el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación que ordena al gobierno veracruzano devolver mil 304 millones de pesos al tesoro federal, no solventados de la Cuenta Pública 2016, se le complica aún más la situación financiera a la administración encabezada por Yunes Linares, porque es tal su penuria económica que esa cantidad quisiera tenerla para implementar los programas de desarrollo social. Este es uno más de los expedientes heredados por la administración duartiana, que como Caja de Pandora en la medida en que se destapa surgen las malas sorpresas.