Aunque no quisiera verse de esa manera es inevitable la comparación, pues el José Narro Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México luce muy diferente al José Narro, precandidato del PRI a la presidencia de la república. Aquí cabe perfectamente lo que Kant interpretaba como “la cosa en mí es diferente a la cosa en sí”, es decir, lo que yo veo acerca del objeto es elaboración subjetiva, independiente del objeto conocido. Como fuere, pero se oye raro decir a Narro Robles: “los priistas somos capaces de resolver los problemas y continuar avanzando, por lo que hay que defender lo logrado”; no porque ser precandidato de un partido mengua la dignidad de las personas sino porque desempeñarse como Rector de la UNAM agrega mucha dosis de personalidad y prestigio; más aún por el enorme desprestigio de nuestra clase política. No es lo mismo que lo mesmo.