Desde el Café
Por Bernardo Gutiérrez Parra
16 de agosto de 2016

Este miércoles la joven Andrea Yunes, hija del senador Héctor Yunes Landa, fue víctima de un robo a plena luz del día y en pleno centro de Boca del Río.
La joven, que es médico de profesión, comentó en redes sociales que dejó su camioneta por cinco minutos y ese fue tiempo más que suficiente para que los delincuentes rompieran uno de los cristales y le robaran sus pertenencias. “Me sacaron todo, mi cartera, mi dinero, mis tarjetas, mi IFE” dice en una parte de su mensaje.
Quien lea el contenido puede imaginar la rabia e impotencia que la embargaban en esos momentos: “¡Dios mío!, de verdad no tiene madre la gente que hace esto y el Gobierno que lo permite en pleno “bule” (bulevar); a plena luz del día me destrozaron la camioneta y nos robaron ¡¡todo lo que teníamos dentro!! De verdad no puedo creerlo, esto es material, pero ¿¡y la inseguridad y las vidas de tanta gente!? De verdad no, no, no se puede vivir así ¡Esto es no tener madre!”.
Andrea no sólo es hija de un senador de la República sino sobrina del gobernador de Veracruz. ¿Qué estaría pasando si hubiera sucedido algo peor? Un cristalero nunca actúa sólo; se acompaña de al menos otro sujeto que es quien conduce una motocicleta o un auto y generalmente van armados.
¿Qué habría pasado si hubiese sido sorprendida en el interior de su camioneta y hubiera opuesto resistencia?
Gracias a Dios no fue así. Pero ¿qué hubiera salido a decir el señor gobernador?
En efecto Andrea, no se puede vivir así, pero así estamos viviendo en casi la totalidad de los 212 municipios veracruzanos.
Y estamos viviendo así porque la persona que prometió acabar con la violencia e inseguridad simplemente no ha podido. Por mucho que se empecine en negarlo, ambas pesadillas han aumentado en estos ocho meses de su gobierno.
La violencia está tan desatada que hace diez días, casi a la misma hora en que Miguel Ángel Yunes Linares honraba la memoria de un cercano colaborador suyo en Martínez de la Torre, a unas cuadras del evento, unos sujetos acribillaron a puñaladas a una doctora.
La violencia está tan desatada que ese mismo día (7 de agosto), después de que negara que la delincuencia rebasó a las autoridades, los delincuentes ejecutaron a nueve personas en distintos puntos de la entidad.
En redes sociales circula un video donde los habitantes de Poza Rica suplican a las autoridades que no se olviden de ese municipio. “México voltea a ver a Poza Rica. Una ciudad abandonada por el gobierno y acogida por la delincuencia. Señor Peña Nieto, señor Yunes volteen a ver a esta ciudad, en verdad los necesitamos” dicen algunas frases del video.
Pero Peña Nieto y Miguel Ángel Yunes andan en otros rollos. El primero busca por todos los medios que su ex colaborador Emilio Lozoya no lo vaya a embarrar en el asunto de Odebrecht y el segundo está tratando de apuntalar a su vástago para que lo suceda en la gubernatura.
Y mientras tanto que a Veracruz se lo lleve la jodida.
Qué razón tienes Andrea cuando dices que no se puede vivir así. Cuánta razón te asiste cuando aseguras que esto es no tener madre.

bernardogup@nullhotmail.com