Política al Día

Por Atticuss Licona

03 de agosto de 2017

 

¿Hacia dónde vamos en Veracruz? Esa es la gran interrogante que en sordina se mantiene en las mentes de los analistas políticos y financieros. La gran promesa de meter a Javier Duarte a la cárcel fue la luz que encandiló a las polillas. Más de un millón de veracruzanos votaron por Miguel Ángel Yunes Linares por sus promesas de campaña y por el hartazgo de los últimos años de depravación y rapiña.

La promesa de encarcelar al gobernador era una antorcha demasiado brillante como para pasar desapercibida. Pero en esa luminiscencia se oscureció el futuro y se nos ocultó lo que habría después.

Ya encarcelaron a Javier Duarte, parte de su banda ya está tras las rejas y otros más lo seguirán en breve. Lo que la ciudadanía pide ahora es que el Gobernador responda a la pregunta “Y luego, ¿Qué hacemos?”.

Es momento de fijarse metas, de identificar claramente qué es lo que necesita el Gobierno del Estado para sanear sus finanzas; es momento de que se abran las cuentas y se nos haga saber el tamaño del boquete financiero; es momento de enfocarnos en lo prioritario y dejar de lado la charlatanería y las discursos estridentes.

Veracruz necesita un Pacto, un gran pacto en el que todos los actores de la sociedad se unan en pos del bien común. Pero este pacto debe estar configurado con la conciencia de conocer el puerto al cual se llegará. Tanto el Gobierno como los ciudadanos y sus entes vinculantes que son los medios de comunicación, deben esforzarse por lograr la armonía.

Sin embargo, esta armonía no se puede lograr si desde la propia cabeza del Gobierno se apuesta a la estrangulación de los medios de comunicación, a su inanición y a su descrédito. El Gobernador Yunes Linares tiene razón al sentir que las notas positivas son minúsculas, pero no es a gritos ni sombrerazos como se piden las cosas. Si en materia de inseguridad no hay avances de ninguna forma es culpa de los medios de comunicación, y no se puede exigir ni mandar línea a los medios para indicarles cómo es que quiere el señor que vayan las ocho columnas.

Para que pueda existir un pacto deberá existir primero voluntad, y si el Gobierno del Estado no tiene voluntad de dialogar con la población pues entonces no hay forma. Es momento que nos indiquen con claridad cuáles son los números y si esos números son oficiales no intentar desacreditarlos ni jugar a la percepción. Es momento que nos digan cómo vamos en materia de empleo, de crecimiento económico, de salud, de educación, el campo y el medio ambiente. De eso no se sabe nada. El ostracismo y la opacidad son, sí groseros, sí rampantes, sí ominosos, sí ofensivos.

Todos los veracruzanos queremos vivir en paz y en un Estado en crecimiento… el problema es que el Gobierno no nos dice cómo.

@atticuss1910

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