Por si acaso…
Por Carlos JesúsRodríguez Rodríguez
09 de agosto de 2017
*Alguien debe ponerse las pilas
*No más muro de los lamentos

SEREMOS REITERATIVOS hasta la médula, pero la frase no tiene desperdicio: “Un gobernador no tiene problemas, sino asuntos que resolver. Jamás escucharán de mí que no hay recursos o que no se puede. Esa es mi responsabilidad, conseguir los recursos para convertirlos en mejores oportunidades”. No, no. No fue pronunciada por el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares –aunque desearíamos que lo hiciera-, sino por el mandatario de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, joven gobernante de uno de los Estados más afectados debido al desempleo provocado por despidos de personal en Petróleos Mexicanos y el cierre de empresas ligadas a la paraestatal, y vaya que la postura debería ser asumida por muchos que se decían expertos en Gobierno, y que al paso de los meses han convertido a los Estados que gobiernan en “Muro de Lamentaciones” o “Muro de los Lamentos”. Pareciera que el discurso pronunciado por Moreno Cárdenas en su segundo informe de labores fue parte de un mensaje que el Presidente Enrique Peña Nieto deseaba enviar a los gobernadores quejumbrosos, aquellos que lamentan incesantemente haber heredado Entidades en crisis, saqueadas, empobrecidas y con altas tasas de inseguridad, pero que lejos de aportar soluciones han decidido usar la circunstancia para estar en los medios lloriqueando la suerte que les ha tocado, como si no supieran de antemano las condiciones en las que llegaban a Gobernar. Tal vez por ello el Jefe de las Instituciones Federales, Enrique Peña Nieto, ha acudido este martes a Campeche, un día después del informe para poner como ejemplo de tesón a Alejandro Moreno, quien pese a las condiciones en las que encontró su terruño no se arredra y, mucho menos, baja la guardia. Por el contrario, se ha movido en todos los ámbitos para atraer inversiones, conseguir apoyo de la Federación y del sector privado para mejorar las condiciones de vida de los campechanos, además de revertir la inseguridad que ya comenzaba a afectar a esa Entidad.

EL PROPIO Moreno Cárdenas dejó en claro que en los dos primeros años de su gubernatura ha logrado armar un nuevo andamiaje para impulsar la economía de esa Entidad –tan deteriorada por los despidos de PeMex y la consecuente inseguridad que ello atrajo-. “Son andamios muy altos, tan altos como nuestras aspiraciones de crecimiento, y sabemos caminar por ellos, con mucha seguridad”, y en ese sentido dejó en claro que si bien su Estado antes era fuerte, políticamente, en lo económico había fragilidad pero “ahora somos doblemente fuertes, en lo político y lo económico, y estamos construyendo la fortaleza económica de Campeche, con todo y los recortes presupuestales que ha habido en el País. Estamos saliendo adelante con pasos claros y decididos”, y no perdió la oportunidad de hacer política futurista cuando refirió que con el gobierno Federal –que encabeza Peña Nieto- la entidad ha obtenido más del doble de fondos recibidos en los sexenios de Felipe Calderón y Vicente Fox, y ejemplificó con el Programa de Reactivación Económica que permitió al Estado obtener 39 mil 733 millones de pesos para superar la caída de ingresos por la disminución en el precio del barril de petróleo de exportación.

PERO NO solo eso; confirmó que por segundo año consecutivo, Campeche se ubica como la Entidad con la menor incidencia delictiva por cada 100 mil habitantes. Es el Estado más seguro del País, por realidad y no sólo por percepción, esto a partir de lo que se desprende de cifras recientes, ya que tan solo en el primer semestre del año, comparado con el mismo periodo de 2016, disminuyó 24 por ciento el índice de delitos federales y 5.1 por ciento los del fuero común.

SIN DUDA, cuando se quiere se puede, y en Campeche el Gobernador está enfocado en resolver los problemas que agobian a ese Estado, y no en política futurista que asegure a familiares el ejercicio del poder, mientras los gobernados se enfrentan a un infierno en materia de crímenes, asaltos, robos, secuestros, levantones y desapariciones –muchas de estas forzadas-, en tanto el discurso dominguero que ya cansó a los representantes del Gobierno Federal sigue siendo el mismo: avance sustanciales en materia de seguridad (que no se ven por ninguna parte, por el contrario el aumento de la criminalidad es evidente), fomento de la inversión y producción (cuando el desempleo y la pérdida del poder adquisitivo de la población van en aumento); combate a la corrupción (mediante la persecución de todo lo que huele a pasado, mientras que la polución que se respira al interior del Congreso del Estado, denunciada en tiempo y forma por las mismísimas diputadas panistas, María Josefina Gamboa Torales y Cinthya Amaranta Lobato Calderón pareciera no importarle al ejecutivo), y en ese tenor una serie de anormalidades que las autoridades no perciben, obsesionados como se encuentran con el ex Gobernador más corrupto que ha tenido el País, pero que ya está detenido y a estas alturas el mandatario en turno debería estar más enfocado a sus verdaderas responsabilidades que en seguir en una permanente campaña que ya choca por trillada e insulsa, aunque sus publicistas le aseguren que es el mecanismo más efectivo para mantenerse en los medios.

EN REALIDAD, los medios de comunicación queremos hablar bien de Veracruz, porque es el Estado donde nacimos, donde nacieron y crecieron nuestros hijos –aunque como consecuencia de la inseguridad los mantengamos fuera-; es la tierra de nuestros antepasados, de padres y abuelos, y será el terruño de los nietos. Por supuesto que deseamos hablar bien de este “pedacito de tierra que sabe sufrir y cantar”, como bien lo dijera el flaco de oro, Agustín Lara. Todos deseamos que el Estado vuelva a ser el “rinconcito donde hacen sus nidos las olas del mar” (y no las hordas del mal); sentir que sus noches son diluvio de estrellas, palmera y mujer, y estar orgullosos de haber nacido con la luna de plata, rumberos y jarochos, trovadores de veras, y no tener que irnos “lejos de Veracruz”.

POR ELLO insistiremos en la frase de Alejandro Moreno Cárdenas, porque creemos que debería aplicarla el veracruzano Miguel Ángel Yunes Linares: “Un gobernador no tiene problemas, sino asuntos que resolver. Jamás escucharán de mí que no hay recursos o que no se puede. Esa es mi responsabilidad, conseguir los recursos para y convertirlos en mejores oportunidades”. No tratamos de ninguna manera, como aseguran los “lame botas” obtener convenios ni acuerdos subrepticios; no los hemos tenido en más de seis años, sino que a Veracruz y a los veracruzanos les vaya bien, y ojalá Yunes Linares se ponga las pilas. Es cuanto. OPINA carjesus30@nullhotmail.com