Perfilando
Por Iván Calderón
01 de Agosto de 2017

  Una frase famosa que acuñó el famoso Cochiloco de la película “El Infierno” de Luis Estrada, hoy cobra relevancia: “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” y es que en el caso de Dominga Xóchitl Tress, una cosa es lo inmoral y otra lo ilícito.

  Sin duda.

  Ahora que a la Fiscalía General de Veracruz le da por juzgar la inmoralidad de los actos, con ello llevará seguramente la penitencia de muchos de sus aliados que también gustan de contar con una “casa chica” y vaya que según “radio bemba” existen muchos.

  Si Dominga Xóchitl Tress, era o no amante de Javier Duarte es irrelevante, como irrelevante es si recibió regalos del ex Gobernador, pues esta conducta omisa en sí misma no es punible.

  Le explico.

  A pesar de lo impúdico de la relación, Dominga Xóchitl fue beneficiaria directa del imputado, acción que incluso pudiera observarse como de buena fe, ya que en el momento de recibir los amorosos presentes de Duarte (en su caso las casas o la camioneta) sobre éste personaje aún no pesaba ninguna imputación de índole legal.

  De esta manera, si la pasividad constreñida a recibir un regalo de una persona cercana o de algún pretendiente fuera punible, entonces las progenitoras, esposas, hermanas o amantes de todos aquellos que llevan sobre si un proceso penal, también deberían estar en la cárcel.

  La neta.

  Y es que para los ojos de la Fiscalía muchas “barbies” y “reinis” también deberían de ser juzgadas exactamente por lo mismo que acusan a Xóchitl y no con línea directa de Duarte, si no de muchos de sus amigos y ex secretarios como Erick Lagos o Jorge Carvallo que según lo que se escuchó por 12 años en los pasillos de Palacio de Gobierno, enriquecieron a muchas respetables damas de la noche a la mañana.

  Al abrir otra “caja china” al Fiscal Jorge Winckler le salió “el tiro por la culata” ya que la misma sociedad no tomó con seriedad esta noticia de domingo y aun cuando quisieron marcar la agenda de la semana, los veracruzanos de cortina de humo no bajaron el tema de la Tress, ante la imparable ola de violencia que se vive en la entidad.

  Incluso, defendiendo lo indefendible y dándose cuenta de la metida de pata pretendieron manejar que Xóchilt ganó en 9 meses más de 700 mil pesos pero compró bienes por 4 millones de pesos, contradiciendo así a la Procuraduría General de la República, ya que hasta donde sabemos los activos fueron obsequios de Javier “N”  y no adquisiciones directas.

  En fin, ya que Xóchilt se encuentra en manos de la justicia, corresponderá a la Fiscalía acreditar su enriquecimiento ilícito y su participación en el desvío de recursos públicos, ya que con una buena defensa seguramente saldrá libre antes de lo esperado y allí será otro tache más para el señor Fiscal.

  Vaya caso.

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