Dialogando
Por Abel Domínguez Camacho
14 de septiembre de 2017

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclama el 15 de septiembre como el Día Internacional de la Democracia, coincide en México con la conmemoración de un aniversario más del grito de independencia, cuando el cura Miguel Hidalgo y Costilla convoca al pueblo de Dolores a través del repique de las campanas de su iglesia a levantarse en armas en contra del dominio español, la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

La utilidad de proclamar días internacionales es la posibilidad de sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.

En México existen, desde luego, muchos problemas sin resolver y cuentan mucho, pero en mi opinión son derivados de un problema mayor, la ausencia de una real democracia, un problema sin resolver.

Ciertamente el país es calificado como democrático, por la alternancia en el gobierno de la república y en los gobiernos estatales y municipales, por la pluralidad en las cámaras, por la gran variedad de institutos políticos que atraen el voto popular, por una ley electoral importante y un instituto que regula los procesos electorales. Hoy la democracia en México se encuentra en receso o secuestrada, y lo peor es que la sociedad a su vez está como paralizada, agraviada como está la sociedad es presa de los líderes que saben explotar la inconformidad.

Resultado de lo anterior ha sido el voto de castigo sin resultados favorables a mediano y largo plazo, hay que sacar al partido y sus secuaces que detentan el poder en un momento determinado, lo inmediato que tenemos es la desastrosa llegada a la presidencia de la república de Enrique Peña Nieto con la bandera del PRI para sacar a Felipillo del PAN y, la llegada de Miguel Ángel Yunes Linares al minigobierno de Veracruz, representando la coalición PAN-PRD (un raro híbrido) para sacar a la peor lacra que Veracruz ha conocido, Javier Duarte de Ochoa del PRI, esa es la democracia a la mexicana: “quítate tú, para ponerme yo”.

El Día Internacional de la Democracia proporciona una oportunidad de examinar el estado de la democracia en el mundo. “La democracia es tanto un proceso como una meta, y sólo con la plena participación y el apoyo de la comunidad internacional, los órganos nacionales de gobierno, la sociedad civil y los individuos puede el ideal de democracia tornarse en realidad para ser disfrutado por todos, en todos lados” nos dice la ONU.

El tema de este año escogido para el Día, por la organización internacional, es: «Democracia y prevención de conflictos», que se centra en la necesidad de reforzar las instituciones democráticas para promover la paz y la estabilidad. La creación de sociedades resilientes exige, además, un enfoque más integrador para lograr gobiernos democráticos efectivos e inclusivos que respeten los derechos humanos y el imperio de la ley.

No he leído, no he visto, llamado alguno por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), de algún partido político individual o en alianza o coalición o, algún colectivo independiente, que llamen a sumarse a la convocatoria de la ONU. El proceso electoral más grande, y costoso, de la historia se tiene a la vuelta de la esquina, 2018 se viene cocinando desde hace rato, por algunos desde hace casi 16 años, y no hay vistos de que alguien se ocupe de la prevención de conflictos que devienen con el proceso electoral, antes, durante y después. YUNETE es un claro ejemplo; los híbridos de todos contra el PRI o todos contra MORENA, es otro.

Los mexicanos ya sabemos que, mediante un proceso democrático interno, cada muégano político elegirá a su candidato a la presidencia, incluyendo a MORENA; en este caso, si gracias a esa democracia el abanderado fuera Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ¿qué pasará si el voto popular de los mexicanos no favorece a AMLO? él ya adelantó que, en ese remoto caso como él lo ve, se irá a su rancho.

En atención a la convocatoria de la ONU, bueno sería que el colectivo y las organizaciones político-electorales, tomaran cartas en el asunto desde mañana mismo, Día Internacional de la Democracia, el punto cero.