Política
Por Mario Mijares
11 de septiembre de 2017

1.- Los aparatos ideológicos del Estado son: la televisión; prensa escrita; radiodifusoras; la iglesia y la escuela. La propaganda, -no publicidad-, gubernamental excesiva, por lo regular mantiene a los gobiernos tiranos, y por lo tanto al mismo Estado. La historia mundial, nos puede dar cientos de ejemplos representativos, tales como fueron los días del fascismo italiano con Mussolini, bien con Hitler en Alemania, igualmente el gobierno de Stalin en la Unión Soviética o bien Mao Tse Tung en China entre otros. Aunque en casi todos estos países se utilizaba a los aparatos ideológicos, para hacer que el pueblo tuviera un gran apego a una identidad nacionalista o bien internacionalista en el caso soviético, y por supuesto a su máxima autoridad, lo cual, no así en el actual asunto mexicano.

Pero cuando estos mecanismos no funcionan bien, el gobernante tirano, esgrime los medios represivos del Estado, tales como: la policía; el ejército; la marina; la ley; la burocracia del ejecutivo, además del judicial y legislativo.

2.- Enrique Peña Nieto, desde que fue gobernador del Estado de México, hasta hoy día, ha manejado todo tipo de aparatos ideológicos y represivos, con la sola finalidad de legitimarse. Su filosofía política está de acuerdo a su naturaleza y deseos personales, sus acciones, llevan implícitos conflictos en su toma de decisiones. Asimismo, es literalmente asombroso, observar cómo es que él se -cree guapo-, y al parecer así se lo ha manejado su familia, la cual por cierto ha disfrutado de un gran poder político y económico. EPN, para su quinto informe de gobierno, de acuerdo a las cifras publicadas, son millones de pesos los que se han utilizado en una propaganda personal y gubernamental, en dónde el presidente asume una actuación sobresaliente como si fuera él la estrella principal y no los programas.

Su figura física es de un hombre galán y fotogénico, sin duda, él soñó desde niño ser un artista de TELEVISA. En la misma campaña presidencial fraudulenta en la compra de votos, la porra de mujeres priistas, le gritaba a todo pulmón, “Peña bom bom te quiero en mi colchón”, esto hacia que su egolatría creciera.

3.-  Para entender toda ésta genealogía del presidente, es necesario partir de ese agujero negro del ser reprimido originario. Aristóteles en su Libro Tercero de la Ética Nicomaquea, Ed. Aguilar, hace todo un tratado de la violencia voluntaria e involuntaria del hombre, en donde señala que ésta última está acompañada por la ignorancia. Tal conducta del individuo muchas ocasiones va cortejada de placer, pues en ningún momento, éstos individuos sienten tristeza por el dolor ajeno. Desde el inicio del sexenio el presidente mexicano, pareciera que no le interesa el sufrimiento del pueblo, se ha comprobado una y otra vez, sobre todo desde los desaparecidos de Ayotzinapa y los miles de muertos y desaparecidos, incluyendo el problema de la corrupción, de la cual señaló de forma rústica que en México es cultural.

La ignorancia natural en el actuar de EPN, es involuntaria, por tanto, esto lo hace que no tenga arrepentimiento alguno. Es necesario señalar que hay una diferencia entre actuar por ignorancia y actuar en estado de ignorancia. En el primer caso, la ignorancia es causa del acto; en el segundo, la ignorancia es un estado relacionado al acto. Un ejemplo es como el que está ebrio o bien el encolerizado, quienes actúan por ignorancia, pues obra sin saber lo que hace, es decir en estado de ignorancia.

4.-  EPN ha actuado como tirano, la historia lo condena desde que fue gobernador en el Estado de México. El ejemplo, es en los disturbios de Salvador Atenco, un hecho que cuando estaba en campaña para la presidencia, declaró ante los estudiantes de la Universidad Iberoamericana, que él se responsabilizaba de tales hechos. Esta declaración le costó que los estudiantes, lo corrieran de esta casa de estudio.

La violencia tiene varias aristas, una es que el que peca por exceso de miedo es un cobarde. Sin duda, teme lo que no es temible y de alguna manera el inconveniente es acompañado por su estilo de actuar. En cambio, el hombre valiente se conduce de otra manera, pues la confianza en él, es signo de confianza.

Sin duda, al presidente le han fallado los aparatos ideológicos, por ejemplo; la escuela: sus reformas han sido cuestionadas y no tienen ninguna credibilidad en todos los niveles escolares, y gran parte del magisterio en su contra, lo insólito es que hasta los académicos del ITAM, recientemente lo recriminó. La Iglesia: sobre todo la católica le ha volteado la espalda debido a la alta corrupción del ejecutivo. Los medios de comunicación: sólo obedecen por mandato y miedo a que les recojan las concesiones y sus canonjías, en fin, el fracaso está ahí en plena realidad.

Los gobiernos mexicanos por casi dos siglos, no han utilizado los mecanismos para educar al pueblo, y para que éste se sienta orgulloso y poseer honor, por ende, existe una terrible pasividad ya comentada por varios especialistas. Los pueblos valientes son aquellos, en que la cobardía está señalada como infamia, y la valentía es glorificada, cosa que estamos lejos de tener.

El ejemplo cunde, “Miguel Ángel Mancera ha soltado una serie de seis videos de promoción de su paso por el gobierno de la Ciudad de México. Así, se muestra como cocinero, deportista, padre de familia, constitucionalista e incluso alguien que, dice, no quiere ser político. Tan no lo es, que el mes próximo dejará el cargo para buscar la candidatura del frente amplio a la Presidencia de la República”. Julio Hdez, La Jornada, 11/09/2017