Fotos de Periódico Granma de La Habana y el norte matancero
La Habana, 10 sep (PL) La Habana amaneció hoy semidesierta, con incontables árboles caídos y un mar que recordó cual fue siempre su lugar, gracias a los vientos del huracán Irma, que por suerte ya abandonó la isla caribeña.

En un recorrido realizado por Prensa Latina sin obviar las medidas de la Defensa Civil se constató que los vientos son moderados y la lluvia ya no es un problema para quienes con cautela y asombro salieron a contemplar el panorama citadino.

El dique del malecón habanero -testigo de paseos, lamentos, perdones y confesiones amorosas no impidió que el mar con olas de hasta cinco metros y más, avanzara hasta intercepciones importantes en los municipios costeros.

En medio de aquel espectáculo escalofriante pero inolvidable están los miembros de la Defensa Civil con sus equipos y la Policía Nacional Revolucionaria para encargarse de cualquier emergencia y mantener la disciplina social.

Las fuerzas del orden también velan por las casas y pertenencias de aquellos que fueron ubicados en lugares más seguros, pues los pronósticos fueron certeros al vaticinar fuertes penetraciones del mar.

En los edificios se podían observar muchísimas antenas de televisión que no podrán recibir señales en las próximas horas, pues además de perder la orientación ya no cuentan con la mayor parte de sus elementos.

No faltaron lo que se llegaron a los puntos de wi-fi para conectarse a Internet y decirle a sus familiares y amigos en otras latitudes que todo está bien, solo que habría de esperar algo de tiempo para que se restableciera el fluido eléctrico.

El capitalino no es de estar en casa, por lo que pasado el mediodía de este gris domingo algunos visitarán a sus vecinos y otros de seguro harán fotos junto a los árboles que vieron en su barrio toda una vida e Irma de un soplido nocturno los arrancó de raíz.