O   P   I   N   I   O   N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

    Haciendo honor, a todo el deshonor, falta de ética y seriedad en materia política, que han sido la característica a lo largo de estos diez meses del aprendiz de legislador, el panista Sergio Hernández Hernández, finalizó la semana que seguramente será considerada como una de las más desfavorables para este Estado, desde el punto de vista de fenómenos naturales.

    Pues por lo que corresponde al estado del tiempo, vivimos el paso de dos huracanes y en cuanto a movimientos telúricos, el temblor que sentimos gran parte de los mexicanos, que tuvo su epicentro en el sureño Estado de Chiapas, pero que por su magnitud llegó a sentirse en gran parte del país.

    Semana que va a ser difícil de olvidar. Por lo que corresponde al aspecto político tenemos toda la serie de anomalías, tranzas, acciones fuera de la legalidad que caracterizaron los dos sexenios anteriores, conocidos como la “docena trágica”, que también lamentablemente en el autollamado “gobierno del cambio” continúan presentándose.

    Como una muestra de ello, tenemos que también durante la semana pasada, la de los huracanes y el temblor, también se llevó a cabo en el seno de la desprestigiada LXIV Legislatura estatal una acción qué si bien lograron hacerla pasar como legal, la forma en que esta “legalidad” se consiguió deja muchísimo que desear y además investigar y comentar. Pues haciendo a un lado los compromisos políticos de palabra, de honor, de hombres serios, con ética y responsables, el cuestionado por sus compañeros de grupo legislativo, el aprendiz de político Sergio Hernández Hernández. Con el apoyo de quien lo inventó y lo puso en donde está, no sabemos si convenció, amenazó o prometió otros premios importantes a dos integrantes de ésta, en parte, no muy honesta legislatura. Pues con el afán de lograr el número de diputados para la bancada que cree dirige, que exige la legislación correspondiente, logró hacer pasarse al grupo legislativo de Acción Nacional a la integrante del minimizado grupo legislativo del Revolucionario Institucional, Regina Vázquez Saut y también al integrante     -que ya no se sabe a que grupo legislativo pertenece-  Camerino Basilio Picazo Pérez. Integrantes de la demeritada LXIV Legislatura de Veracruz, que al prestarse para esta “política y honesta acción”, lograron “legalizar” el que durante el poco tiempo que queda de este miniterrorifico gobierno, el aprendiz quede al frente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), haciendo de las suyas, no solamente en contra de los otros partidos políticos con representación en el Congreso Local de Veracruz, sino de toda la población veracruzana.

    Así tenemos que se repite lo mismo que los doce años anteriores, con un ingrediente muy grave: la inseguridad que priva a lo largo y ancho de la entidad veracruzana. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 11-septiembre-17)