Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
15 de septiembre de 2017

*Empresarios exigen pagos
*Javier: hasta último aliento

DICE UNA sentencia popular que “las deudas de juego son deudas de honor” -entendido el honor como la cualidad moral que impulsa a una persona a actuar rectamente cumpliendo con un deber contraído-. Se dice, también, que las deudas de Estado son institucionales, pues aunque las contrate quien está a cargo de un gobierno temporal, el que lo supla está obligado a saldarlas, siempre y cuando no conciba al Estado como una construcción retrógrada, propia de las monarquías absolutas del siglo XV, sino como la representación material de un pueblo que se rige bajo el imperioso principio de la ley. “El Estado soy yo”, solía pregonar Luis XIV, uno de los más destacados reyes de la historia francesa que consiguió crear un régimen absolutista y centralizado, a tal grado que su reinado es considerado el prototipo de la monarquía absoluta en Europa, aunque poco antes de morir, en contraposición, habría dicho consciente de su propio error: “me marcho, pero el Estado siempre permanecerá”. Y es que, indiscutiblemente, los fines del Estado son casi siempre concordantes con los de quien se ostenta como Jefe. Si son humanistas se reflejará en su mandato, si por el contrario, anteponen sus intereses a los de la sociedad, se tornan dictadores, ya que el poder desmedido, grotesco e irracional, no puede tener fines humanitarios, y quienes lo ejercen bajo el lema de que la vida controla la razón y no la razón la vida, no exaltan, precisamente, la inteligencia.

EN VERACRUZ, por ejemplo, el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares pretende no pagar un solo peso a acreedores, no de su familia o personales, sino del Gobierno del Estado, débitos que dejó pendientes el ex Gobernador, ahora en prisión, Javier Duarte de Ochoa, y no lo hará porque considera, como Luis XIV, que el Estado es él y nadie más y, por lo tanto, puede con una publicación en la Gaceta Oficial dar por finiquitados los adeudos bajo el pretexto de haber heredado una administración saqueada, cuando sus detractores aseguran que “suda” en cuentas bancarias alrededor de 8 mil millones de pesos que acaso está guardando para el proceso electoral del próximo año, cuando buscará imponer a su hijo, como el llamado Rey Sol impuso a su bisnieto Luis XV. El tema –que se mantenía oculto- ha sido aireado por el indiscutible periodista e investigador, Jair García, al dar a conocer, documentos en mano, que toda la deuda de la administración Estatal con proveedores quedaba sin efecto por obra y gracia de su Gobierno que con fecha 30 de Diciembre de 2016 publicó un decreto mediante el cual establece desaparecerla, y que a la fecha suma 11 mil 38 millones 504 mil 824 pesos, recursos que reclaman los afectados mostrando documentos que acreditan haber entregado obras concluidas, material solicitado o servicios prestados, pero que Yunes no quiere reconocer confundiendo el Gobierno con una empresa personal.

EL ASUNTO no es menor, y ya empresarios como el Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana en Xalapa, Luis Sánchez Ávila han levantado la voz para aclarar que la deuda del Gobierno con ese sector no puede desaparecer de un plumazo o por decreto, ya que se tratan de débitos institucionales y no personales. Borrar de un plumado las deudas -dice el dirigente empresarial-, no se puede porque hay contratos, términos de pago y están registrados los pendientes como deuda pública”, y vaya que tiene razón, ya que si bien la deuda fue causada durante la administración de Javier Duarte, no son débitos del ex Gobernador sino del Estado que ahora representa Yunes Linares. Dice el dirigente empresarial que en Julio del año pasado buscó que se pagaran esas deudas con recursos del impuesto a la nómina, pero que con la llegada de Yunes Linares y aprovechando el fin de año, decretó –sin notificar a los afectados- que su gobierno no pagaría ni un solo peso a quienes hayan construido, entregado algún bien o provisto un servicio al Estado.

POR ELLO Sánchez Ávila le advierte al Gobernador que el adeudo que le heredó Javier Duarte, al ser institucional no puede desligarse de su Gobierno, además de que en el código financiero está considerado el porcentaje del presupuesto para adeudos de años anteriores, por lo que habría que preguntarle al mandatario cuál es el porcentaje de recursos del presupuesto que establece el Código Financiero para el pago de adeudos anteriores, si lo han usado o no, y en caso negativo que explique por qué no lo ha hecho ya que se estaría incurriendo en un delito, lo mismo si los recursos fueron desviados para otros fines. En fin, Yunes Linares acaba de abrir un nuevo frente, ahora con uno de los sectores más poderosos del Estado y País como es el empresarial, ya que difícilmente, en la situación de abandono y relegamiento que los tiene estarían dispuestos a pactar el no pago de débitos pendientes y, peor aún, apoyar una fórmula electoral como la que le llevó al triunfo en 2016. Así las cosas.

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CONOCI A Javier Robles Barajas en tiempos del “chirinato”; hijo del maestro de periodistas, José Pablo Robles Martínez y de la bióloga y política, Roselia Barajas Olea, Javier era distinto al prototipo de esa familia, aunque coincidían en algo que los distingue: nobleza, don de gentes y perseverancia. Compartimos muchas vivencias y experiencias y conjugamos una amistad reforzada siempre en la mutua admiración y respeto. Hoy, tras luchar varias semanas por su vida, Javier, editor y director de Imagen del Golfo falleció en la ciudad de México a los 57 años de edad, y la tristeza nos inundó. Fue, sin duda, un amigo hasta el último aliento, y se distinguió por esa visión diferente de la existencia: amante de nuestro origen, recorrió zonas indígenas del País -y de centro y Sudamérica- en busca de respuestas; asumió tradiciones e impulsó proyectos de desarrollo en su entorno, y en Xico adquirió una pequeña porción de terreno donde enseñó el arte de cultivos nuevos a los pobladores a quienes religiosamente celebraba posadas y otras tradiciones. Desinteresado buscó vivir en un ambiente de humildad, sin ropas de marca, alhajas o exageraciones de un consumismo a ultranza. Fue Javier un ser excepcional en toda la extensión de la palabra, un aventurero incansable en busca de explorar nuevos destinos y ahora sigue su viaje hacia la eternidad donde, seguramente, encontrará una mejor vida. Descansa en Paz Javier, y vaya desde aquí un abrazo solidario a tus padres José Pablo y Roselia, y a tus hermanos: Héctor, Pablo, Mónica, Laura y Yair. Buen viaje hacia el Creador Supremo.

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carjesus30@nullhotmail.com