Opinión
Por Mario Javier Sánchez de la Torre

No cabe la menor duda que el sismo del pasado martes 19 del mes en curso, además de ser una gran desgracia para el país, nos recordó lo sucedido en 1985 y también la gran solidaridad que los mexicanos mostramos en aquella ocasión, la que también se ha mostrado en la actualidad.

 Solidaridad espontanea, desinteresada, acciones que se llevan a cabo simple y sencillamente porque se necesitan realizar, como sucede la ayuda entre hermanos o en el caso que nos ocupa, entre mexicanos.

   Pero qué en esta ocasión, como hace 32 años, también se dio de parte de personalidades nacionales y extrajeras, así como también de gobiernos de otras naciones.

    Como muestra de lo señalado podemos citar las donaciones realizadas por: empresas como Facebook y Google, por un millón de dólares; la cantante Belinda con seis millones de pesos; la actriz veracruzana Salma Hayek con cien mil pesos; el fideicomiso Fuerza México, creado por el sector empresarial mexicano a través del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Y otras acciones más de este tipo todas de parte de la sociedad civil. Por lo que obligadamente surge el cuestionamiento ¿y los desprestigiados autollamados “políticos” de este saqueado país que han hecho? Hasta el pasado domingo a casi una semana de ocurrida la tragedia nada, que han aportado, en que forma se han organizado para ayudar a la población de la que han vivido, a la que han explotado. La respuesta es sencilla y clara: nada. Solamente han estado observando y posiblemente algunos de ellos, viendo la forma en que con esta desgracia puedan llevar a cabo algún negocio o rapiña, porque así están acostumbrados.

   Es por todo lo anterior que el anuncio hecho el pasado lunes 25 del presente mes, por el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI)    -que no fue el primero en hacer este tipo de anuncio-    en el sentido de que “donará”  (así dijo) las prerrogativas que está por recibir la organización política que piensa que dirige, por lo que falta de este año 2017, que son aproximadamente 250 o 260 millones de pesos y la suspensión de los legisladores plurinominales, además de demagógica, solamente puede calificarse de “mediáticamente oportunista”. Pues además de lograr ponerse a la altura de las otras declaraciones de los dirigentes de los partidos políticos que ya se le habían adelantado, también de alguna forma presiona para que la chiquillada que está a su disposición como lo es el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ente otros, se alinien en forma más estricta con los intereses del tricolor, pues está en juego su presencia en los congresos locales y en el Congreso de la Unión.

   Así tenemos que tuvo que aparecer una gran presión de la sociedad civil, en parte a través de la plataforma Change.org, para que la desprestigiada clase política mexicana reaccionará. Lo que pone de manifiesto que lo hace no por solidaridad con la ciudadanía, en otras palabras, con los electores. Pues esta presión de alguna forma les hizo ver, el error en que están incurriendo con sus actitudes tan egoistas y deshumanizadas hacia la población. La realidad es que la acción de “donar” sus prerrogativas correspondientes a este año 2017, lo están viendo como una inversión para su posicionamiento en el proceso electoral que está en puerta y en el cual, todos tienen una posición de gran desprestigio ante el electorado, pero en forma muy especial el partido tricolor, debido en gran parte a la protección que ha estado dando a todos sus ex gobernadores corruptos, así como a los legisladores del Congreso de la Unión que aún protege. Ejemplos la mayor parte de la diputación federal veracruzana. Hasta el viernes.

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