Aquel formato de Informe de Gobierno presidencial diseñado más para gloriar al presidente que para una rendición de cuentas se desechó hace ya algunos años. O quizás habrá de analizarse si ese formato en que el titular del ejecutivo federal rendía su informe a la nación a través de las cámaras del Congreso Federal era lo idóneo, pero fue pervertido por una clase política obsecuente y hasta servil hacia el presidente de la república. Queda para la historia, porque de cualquier manera, si el presidente es priista, se busca la forma de repetir aquel escenario; sobre si es porque lo juzgan idóneo para la transparencia y rendición de cuentas es otro cantar porque excepto porque el besa manos se ha suprimido en los demás detalles fue una repetición nostálgica de aquellos tiempos del “Día del Presidente”.