Aunque en los hechos la clase política mexicana ya está en efervescencia, prologando una intensa lucha por la presidencia de la república y demás estructuras de poder, formalmente en el almanaque del INE este sísmico y lluvioso día arranca el proceso electoral cuyo término será el 1 de julio de 2018. Esa será una elección de la que pudieran derivarse cambios sustantivos en el esquema político nacional, tres mil 400 cargos de elección estarán en la bandeja que los Partidos presentarán a la ciudadanía de este país. A estas alturas no valen los pronósticos, por mucho que se atribuya la delantera a MORENA, o se afirme que el PAN lleva delantera o que el PRI va en tercer lugar. Los tiempos electorales corren de prisa, aunque a menor velocidad que los políticos.