Opinión

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

01 de agosto de 2017

 El proceso electoral 2017 – 2018 que hasta el momento es el más importante del presente siglo está por iniciar.

   Los ambientes políticos tanto a nivel federal como en esta entidad están aún muy indefinidos, lo que augura una contienda muy peleada, pero lamentablemente, por lo que ya se está percibiendo, llena de ataques y descalificaciones por parte de los actores participantes y sus equipos de campaña. Situación de la que ya está harta la ciudadanía de este país y Estado.

   Pero mientras todo esto sucede en el proceso a nivel federal, aquí en Veracruz hasta el momento los ataques y descalificaciones aún están en la etapa del anonimato    -debido a los tiempos electorales-    hacia los supuestos personajes que serán los abanderados para los interesantes e importantes cargos que están en juego en esta contienda electoral.

   Siendo un caso que llama la atención, el de la actual delegada del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), mujer que durante su desempeño en la administración pública municipal, estatal y federal, ha actuado en una forma adecuada.

   Actualmente a Elizabet Morales García, en el medio político veracruzano se le está nombrando como una posible candidata de su partido el Revolucionario Institucional para el Senado de la República, debido a varias situaciones que la posicionan como ninguna otra mujer del tricolor para poder competir por una de estas posiciones, con la posibilidad de triunfar, principalmente debido a la difícil y deteriorada situación que esta organización política tiene actualmente en la entidad veracruzana. Posicionamiento que ya la está haciendo blanco del fuego amigo, así como también del verdaderamente enemigo.

   Pues ninguna otra de las actuales mujeres priistas aspirantes, tienen la carrera política de Elizabet Morales tiene y también su posición ante la ciudadanía veracruzana debida a los trabajos que desempeñó fuera de la administración pública de los tres niveles de gobierno, el municipal, el estatal y el federal.

   Como es del conocimiento de la población de este Estado, ha sido alcalde de la capital, Xalapa. Legisladora local y también federal, titular del Organismo que tuvo a su cargo los juegos Centroamericanos y del Caribe que se llevaron a cabo aquí, delegada de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en esta entidad federativa, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) de su partido y actualmente delegado federal del ISSSTE.

   Es muy normal que haya otras mujeres priistas que tengan también la aspiración de ocupar una curul en la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión, están en su derecho y es muy legítima la aspiración, pero con la trayectoria de la ex alcaldesa de Xalapa, si revisamos la currícula de las aspirantes, va a ser difícil que la igualen. Además que su trabajo realizado en los medios de comunicación, radio y televisión, logró tal éxito y penetración entre los grupos sociales de Veracruz, que tiene una gran popularidad, con una imagen de ayuda al necesitado y en estos momentos el partido que está bastante necesitado de alguien así, es sin lugar a dudas el PRI.

   Ahora solamente hay que esperar a que se cumplan los tiempos que marca la legislación electoral y que la decisión o decisiones que tomen los dirigentes partidistas sean las adecuadas y no, como ha sucedido en ocasiones anteriores, aquellas que tratan de beneficiar a algunos grupos, amigos o personajes ya desgastados en la vida pública. Que es lo que tiene al Revolucionario Institucional en la situación actual.

   Si los dirigentes priistas reales no se ponen como se dice “las pilas” para la presente elección tanto a nivel nacional como estatal, continuarán cayendo en la preferencia del electorado de este país. Hasta el lunes.

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