La estratagema priista para impedirle a Morena convertirse en la cuarta fuerza en la Cámara de diputados del Congreso General revela una de las aristas del nutrido arsenal de mañas que serán empleadas en el ya próximo proceso electoral con el propósito de obstaculizarle a López Obrador los caminos hacia la presidencia de la república. La maquinaria está en marcha y obvio es decir que en esa lógica no solo está el PRI sino el andamiaje partidista de México y, por supuesto, del statu quo de los poderes fácticos cuyos intereses resultarían afectados con el Peje en la primera magistratura.