Desde el café
Por Bernardo Gutiérrez Parra
25 de septiembre de 2017

Los sismos del 7 y 19 de septiembre, obraron el milagro de que los políticos mexicanos sacaran al filántropo que llevan dentro y se agarraran repartiendo millones de pesos como quien avienta confeti en un carnaval.

Apenas se disipó el polvo de los edificios que se vinieron abajo, se hizo patente una vez más la solidaridad de hombres y mujeres que como uno solo, se metieron entre los escombros a rescatar a quienes quedaron atrapados. Y los que no hicieron labores de brigadistas han apoyado con víveres, ropa, medicinas y lo que pueden.

La solidaridad de los mexicanos volvió a brillar como la luz de mil estrellas, dijo de manera poética un corresponsal extranjero que se quedó corto en su apreciación. Y es que no miento al decir que todo México ha arropado a sus hermanos en desgracia.

Y del apoyo internacional ni hablar; en este preciso momento brigadistas de varias naciones siguen removiendo escombros. Y ahí están los ejemplos del Chicharito, Layún, el Checo Pérez, el Tecatito, el Canelo, Ronaldo, Messi y mil etcéteras conmovidos por la tragedia y haciendo efectivo su apoyo y solidaridad.

Y los políticos mexicanos, qué.

Por lo pronto lo diputados federales acordaron donar 60 millones de pesos; pero no te creas que lo hicieron por buena onda que son, sino como producto de la presión social.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, quiso sacar tajada mediática de la desgracia y ofreció “donar” el 20 por ciento de los 650 millones de pesos que el INE le dará a Morena para su campaña en 2018. Algo así como 130 millones de pesos.

El PRI reviró y ofreció 650 millones de los mil 689 que le entregará el INE, mientras que en el PAN se habló de una aportación de 640 millones de los mil 281 millones que recibirá de ese Instituto.

Total que de golpe y porrazo, el Peje que fue el autor de la idea, se fue al tercer lugar en la tabla de filántropos de la política mexicana. Y esto lo irritó sobremanera.

Al día siguiente anunció que su partido ofrecería el 50 por ciento de esas prerrogativas con lo que su “donación” aumentó a 325 millones de pesos, pero se quedó en tercer lugar.

El problema es que ese dinero aún no lo tienen los paridos en sus alforjas. Ni siquiera lo tiene el INE al que apenas le van a aprobar el presupuesto. Y eso si se lo aprueban.

Conclusión: lo que están haciendo los líderes partidistas es protagonismo puro a fin de sacar una buena tajada mediática del sufrimiento de cientos de miles de mexicanos.

Al final no van a entregar nada o acaso donen migajas del dineral que están prometiendo.

Y es que los buitres y los zopilotes nunca han sido compartidos.

La perredista Alejandra Barrales, el panista Ricardo Anaya y el dueño de Movimiento Ciudadano Dante Delgado, integrantes de una jalada que se llama Frente Ciudadano, están proponiendo que se elimine el financiamiento público a todos los partidos políticos y lo otorguen a los damnificados.

Pero lo sustantivo de su mensaje fue esto: “El dinero (para los partidos) no debe provenir de los impuestos que paga la gente. Debe provenir de las aportaciones voluntarias de nuestros militantes y simpatizantes”.

La primera parte de su propuesta me parece la pura faramalla, no así la segunda. Como sociedad civil vamos tomándoles la palabra e impidamos que se apruebe el presupuesto de 25 mil millones de pesos que está pidiendo el INE para las elecciones del 2018. Eso es un pecaminoso dineral que debe utilizarse en paliar la pobreza, en educación o en salud, pero no en unas elecciones.

Exijamos que los partidos se sostengan con las cuotas de sus militantes y ya no más con el dinero de los contribuyentes.

Ni un peso más.

bernardogup@nullhotmail.com