Lo ocurrido hoy fuera del Centro Cultural de Convenciones de Oaxaca refleja hasta qué grado están caldeados los ánimos en México en los diferentes sectores de la población mexicana; el lanzamiento de un cohetón contra un helicóptero de la comitiva presidencial significa un problema mayor, de irresponsable protesta por quien lo haya perpetrado. No fue un accidente, es un grado de tentativa de homicidio que debe ser investigado y castigar a quien resulte responsable. Cuando se somete la solución de las diferencias a este tipo de agresiones se revela que al interior de la sociedad bulle una inconformidad desesperanzada capaz de escalar su grado de violencia.