CAMALEÓN

Por Alfredo Bielma

Los sismos han silenciado eventualmente a la clase política, aunque por trágica coincidencia el arranque del proceso electoral 2018 se fija apenas una jornada después del devastador sismo del día siete; se trata de una elección cuyos resultados pudieran ocasionar cambios sustantivos en el esquema político nacional, tres mil 400 cargos de elección estarán en la bandeja que los Partidos presentarán a la ciudadanía de este país. Los tiempos electorales corren de prisa, aunque a menor velocidad que los políticos, pero además ahora la dueña de la casa, la madre tierra, nos recuerda que también participa ¡y de qué manera!

En los últimos minutos del 7 de septiembre un terremoto asoló Oaxaca y Chiapas, provocando la muerte de seres humanos y serias afectaciones al patrimonio de miles de mexicanos. El coletazo llegó a la ciudad de México, Veracruz y otras entidades con efectos menos dañinos debido a la lejanía del epicentro. Un ramalazo político con daño colateral se dio en Coatzacoalcos, donde la Asociación Civil “Y Únete” distribuyó en colonias periféricas despensas con los colores del PAN a damnificados por el sismo. El representante de esa AC tuvo que disculparse y asegurar que ninguna relación tiene con la familia Yunes, pero no se salvó del fulminante cese en el cargo oficial que desempeñaba.

Inmediatamente después del devastador sismo en el sur mexicano, el presidente Peña Nieto visitó las zonas del desastre, adonde lo acompañaron Secretarios de Despacho, algunos de ellos son mencionados como pre candidatos del PRI a la presidencia de la república; por esto último se criticó su presencia, “andan en campaña”, se dice, “aprovechan el dolor del pueblo para muestrearse”. Pero si fuera lo contrario, su ausencia levantaría ácidos comentarios, de insensibles, se les calificaría. La opinión pública es veleidosa, sin embargo debe ser atendida, pero “Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

Difícilmente un mal se presenta solo, bien los expresa Cervantes en El Quijote: “Bienvenido mal si vienes solo”. Apenas había anunciado el gobierno de la república que destinaría 16 mil millones de pesos para la reconstrucción de las regiones devastadas en Chiapas y Oaxaca, sobrevino otro catastrófico movimiento telúrico afectando zonas densamente pobladas como la Ciudad de México, Morelos (el epicentro) y Puebla. Esa sacudida terráquea auspició, una vez más, que mientras el gobierno organiza y atiende la emergencia, la sociedad asume actitudes heroicas, se solidariza y actúa en sinergia con las autoridades; son los héroes anónimos, el fiel reflejo de una sociedad que cae y se levanta con renovados bríos. La población en general permanece en sus puestos de trabajo, pues México como nación debe continuar el cumplimiento de su designio histórico.

La gente emprendedora apoya sus esfuerzos con los avances que la tecnología pone a su alcance; pero no escapa al riesgo de quienes pescan en rio revuelto, basta sumergirse en el ancho espacio de las redes sociales para comprobar su uso excesivamente lúdico, con inclinaciones perversas, a la vez que pecan de irreflexivos y de autómatas, van de lo sutil a lo grotesco

La tragedia ha despertado en el subconsciente colectivo el repudio y el rencor social hacia la clase política y la partidocracia, proliferan los mensajes alusivos: “El sismo dejó 628 desaparecidos, desde ayer no se les ha vuelto a ver, son los 500 diputados y 128 senadores. Si alguien los localiza recuérdenles que La Patria es Primero”. “¿Usted sabe o ha visto a algún diputado o senador acarreando escombros o ayudando? Yo no, sólo recuerda esto para las elecciones”. Aunque operan como catarsis, obviamente es un despropósito, pues si bien el desprestigio de la clase política y sus partidos es manifiesto y se ha ganado a pulso el rechazo popular, debemos admitir que son un reflejo social, nosotros somos el Frankenstein pues la creamos, bueno sería empezar por mejorar nuestra condición de ciudadanos y aprender a elegir.

¿En qué cabeza cabe reenviar un mensaje que vaticina un sismo “de 10.6 grados en todo Chiapas (que) durará entre 5 a 7 minutos…”; a cambio se generó tal presión sobre el gasto fiscal destinado a las prerrogativas de los Partidos que sus dirigencias se auto inmolan proponiendo mañosamente cederlas al cien por ciento, abrieron la boca, mordieron el anzuelo habrá que tomarles la palabra de inmediato. ¿Alguien dudará de la calidad didáctica de las crisis?

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