Línea Caliente
Por Edgar Hernández
4 de septiembre de 2017

La buena es que un día tendremos carreteras, tipo freeway, por todo Veracruz arrancando con la reconstrucción de la Banderilla-Misantla, vía apoyos federales por mil 500 millones de pesos, al arranque, según anuncia el gobernador Miguel Angel Yunes.

La mala es que para el senador Héctor Yunes Landa, a nueve meses tres días de instalado el autollamado gobierno del cambio que encabeza Miguel Angel Yunes Linares, éste ha resultado una verdadera estafa y “Veracruz vive su peor crisis”.

El señor Yunes –según Yunes Landa- “Está  “ciego, sordo y mudo”; ciego al negar que exista inseguridad; sordo pues se niega a escuchar los reclamos de los diversos sectores que continúan padeciendo secuestros y desapariciones, y mudo por la nula comunicación que existe entre gobierno y sociedad”.

¿A quién creerle?

Insiste uno de los Yunes… ¿Cuál de todos? Veamos:

“Muy buenos días. De veras que es un extraordinario gusto; me da muchísimo gusto estar esta mañana en Naolinco, en este lugar increíble de Veracruz, lleno de belleza natural, lleno de belleza de nuestra exuberancia veracruzana. Y estar con ustedes para anunciar y para iniciar formalmente la reconstrucción de la Carretera Xalapa-Banderilla-Misantla, una carretera de gran importancia que va a beneficiar a casi 700 mil habitantes...”

Dice el otro Yunes ¿Cuál?

En el marco de su V Informe de labores legislativas, el senador Héctor Yunes Landa, dijo ante miles de veracruzanos que durante este periodo, el déficit del gobierno se ha acrecentado: “Hay más deuda, más pobreza y padecemos una inseguridad galopante”.

Y machaca:

“Veracruz vive hoy su peor crisis, producto de la ominosa corrupción del gobierno, que recién salió y profundizada por la incapacidad absoluta del gobierno sordo que lleva ya nueve meses dentro”.

Y como de lo que se trata en esta columneja es dar la dos versiones pues ahora resulta que el gobernador Miguel Angel Yunes sostuvo ante miles de veracruzanos que la carretera Xalapa-Banderilla-Misantla es “una obra que nos comprometimos a llevar a cabo desde la campaña… anunciando que lo haríamos este mismo año, que haríamos un esfuerzo extraordinario para tener los recursos necesarios para reconstruir esta carretera que va a permitir mejorar las condiciones de seguridad”.

Para el senador Yunes Landa, sin embargo, “quien hoy nos intenta gobernar, en campaña se vendió a sí mismo como justiciero, pero hoy aplica una justicia selectiva, llegando al extremo de vender impunidad a quienes había señalado, a quienes había denostado.

Su dicho, por cierto, fue de cara al secretario de gobierno de Javier Duarte, Erick Lagos, hoy redomado miguelista, presente en el V Informe de Yunes Landa ¡Vaya cachaza!

Aunque Héctor también se hizo acompañar de los buenos.

Invitados de honor el senador veracruzano José Francisco Yunes Zorrilla, del alcalde de Veracruz, Ramón Poo Gil y diversos representantes del gabinete federal, entre ellos subsecretarios y directores generales, delegados federales, miembros del Congreso de la Unión, legisladores locales, alcaldes electos y en funciones, del Norte, Centro y Sur de la entidad y la rectora de la UV, Sara Ladrón.

Hasta “Paquita la del Barrio” se dejó caer.

Así, hoy en medio de todo este berenjenal declarativo de ambas partes queda la ciudadanía absorta ante la brutal realidad que representa el quebranto financiero, el desempleo galopante y la parálisis estatal recrudecida por el clima de violencia e inseguridad generalizada.

Los últimos tres despedazados dejados con un narco mensaje en pleno centro de Veracruz en franco reto al gobierno de Yunes, tiene a todo el pueblo veracruzano en un franco estado de indefensión.

Para el mandatario, sin embargo, el tema, la novedad, la noticia, lo que quiere que los periodistas destaquemos es que las nuevas carreteras –cuando estén, por supuesto, ya que todo fue un banderazo de arranque- “va a mejorar la seguridad de miles de personas que son usuarios diarios, y que va también a impulsar el desarrollo económico de toda esta región”.

Pero se agota la credibilidad ante evidencias negativas como las expuestas de manera repetida por los medios de comunicación estatales y puestas en el tapete del debate por el senador Hector Yunes quien detalla que el gobierno de Yunes Linares no obstante su compromiso de no contraer deuda pública en sólo cuatro meses, solicitó préstamos a instituciones bancarias por 11 mil millones de pesos.

Pero además: “A finales del mes de junio, según lo reportó la propia Secretaría de Finanzas, el gobierno tenía en bancos ocho mil 455 millones de pesos que hoy se encuentran sudando el dinero”.

Son, sin duda, datos fuertes.

Graves si consideramos  que Veracruz es la entidad con más pobres del país, y no obstante ello, el Gobierno del Estado, en lugar de combatir la pobreza, la utiliza.

“Para quién nos gobierna, los pobres son simplemente votos por cooptar; ya el gobernador nos lo anticipó, va por los votos de 300 mil familias mediante el programa “Veracruz Comienza Contigo”, revela Yunes Landa.

Y ni cómo ayudar al mandatario publicitándole de a gratis todo lo bueno, las noticias buenas.

Dice el senador que su consanguíneo, su primo hermano, el gobernador  “nos ofreció a un militar de alto rango como Secretario de Seguridad Pública y nos dio a un abogado con experiencia de director de Tránsito en Boca del Río. Se comprometió a utilizar drones como parte de una estrategia de seguridad, y hasta hoy sólo ha logrado identificar e incautar un lote de autos presuntamente robados”.

Todo lo anterior explica por qué siete de cada diez veracruzanos opinan que al gobierno de nuestro estado la seguridad se le ha salido de control.

Hoy el diagnóstico de Veracruz es realmente grave. Su gobierno sufre de cuadriplejía. Hay una parálisis total de todos sus miembros para realizar su tarea.

Dos caras pues, de una moneda.

¿A quién creerle?

¡Solo volteemos a ver nuestra realidad para darnos cuenta de nuestra tragedia..!

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo