Según Coneval el indicador mejor evaluado está en el Sector Salud, y el Secretario de Salud, José Narro Robles, asegura que más de 14 millones de personas “cuentan con este servicio”, y subraya que “contamos con 23 mil unidades del sector público de atención ambulatoria, unidades de primer nivel, centros de salud, además de que México cuenta con mil 400 hospitales públicos”. Pero la frialdad de los números dista mucho de reflejar una realidad tan optimista, porque cuando se aterriza encontramos servicios de salud disminuidos por la carencia de medicamentos, por el diferimiento de las consultas, por la falta de insumos para laboratorio, de jeringas recicladas para su uso tras una dudosa esterilización, por aparatos médicos descompuestos, etc. Entre el discurso y la realidad, proporcionalmente hay la misma distancia entre el plato y la boca.