Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

22 de septiembre de 2017

*Inseguridad: reto a gobierno
*Otra vez cabezas mensajeras

NI SIQUIERA los recientes sismos que han movido al País y que han provocado 96 fallecidos en Chiapas, Oaxaca y Tabasco el 7 de este mes, o el recientemente ocurrido el pasado martes con saldo, hasta el momento, de 251 fallecidos e infinidad de desaparecidos y heridos ha conmovido a la delincuencia en Veracruz que sigue sus reacomodos como si nada, dejando a su paso asesinatos, levantones, secuestros y asaltos que mantienen en vilo a la Entidad sin que el Gobierno “del cambio” encuentre el mecanismo para contenerlos. Vamos, es tal el control y desafío demostrado por algunos integrantes de la delincuencia, que este jueves a plena luz del día -9:30 de la mañana-, dejaron sobre el bulevar Díaz Mirón, en la colonia Burócratas de Pánuco, una cabeza humana con mensaje amenazador dirigido al recién designado delegado de la Secretaría de Seguridad Pública en ese municipio: “Pánuco le da la bienvenida con los brazos abiertos, te damos un cordial saludo. La sopa a como la pidan. Cmte. Litle”. Se desconoce quién es la víctima y cuales los motivos por los que fue ejecutada, pero el hallazgo provocó terror entre la población, como ocurrió el miércoles 13 –Día de los Niños Héroes- en Xalapa, cuando desconocidos arrojaron –también a plena luz de la tarde- tres cuerpos decapitados y embolsados con las cráneos dentro de la copa o corona de sobreros alusivos a las fiestas patrias, y junto a estos escobas –como enviando un mensaje de que están “barriendo”-. Los cadáveres provocaron severa angustia e incertidumbre en esta capital, sobre todo porque fueron depositados en el parque “Ensueño” del fraccionamiento del mismo nombre que se encuentra a un costado de la transitada avenida Murillo Vidal, a escasas cuadras de Palacio de Gobierno de Veracruz y a 200 metros de un módulo de la Secretaría de Seguridad Pública. Y aunque los cuerpos fueron identificados poco después como el de dos hermanos y una joven mujer que habían sido levantados horas antes, ni la Fiscalía del Estado ni la SSP han informado en torno al tema y, mucho menos hay detenidos.

DE LO que si informó la Fiscalía General y Seguridad Pública en tiempo y forma –acaso para contener tanta crítica por la inseguridad galopante que se apodera de la Entidad desde que asumió funciones este gobierno-, fue de la detención del presunto (¿¡!?) autor material del asesinato del periodista Ricardo Monlui Cabrera ocurrido en Marzo del año en curso en la cabecera municipal de Yanga, tras terminar un desayuno con su familia. Notificó que el supuesto asesino responde al nombre de Ángel “N”, y es conocido por el alias de “La Paloma”, pero no dice en qué sustenta su dicho para suponer que se trata del criminal del periodista, lo que ha acrecentado la duda puesto que, inicialmente, fuentes de la propia dependencia habrían comentado al reportero que atrás del asesinato había por lo menos un dirigente cañero de la zona centro –sin que se especificara nombre alguno-, pero ahora, al igual que en el caso Luis Donaldo Colosio, el ejecutor parece haber sido ¡un asesino solitario!!!, lo que mueve a dudas e induce a preguntas: ¿Qué motivos tuvo? ¿Qué daño pudo hacerle Monluí Cabrera para que planeara su asesinato? O, en caso de que no sea “solitario”, ¿Quién le pagó para hacerlo y qué lo motivó a cometer semejante acción?.

PORQUE EL comunicado de la FGE soslaya todo ello y, por lo tanto, debería alentar insatisfacción en un gremio que olvida fácilmente a los colegas caídos, inmersos cada cual en sus propios intereses y sobrevivencia. La Fiscalía recurre a tecnicismos: dice que la identidad del probable homicida se logró “en base a estudios de criminalística de campo, inspecciones oculares, secuencia fotográfica, colecta y aseguramiento de indicios, dictámenes de balística forense, rodisonato de Sodio y Walker, análisis de textos emitidos por el hoy finado y entrevistas a testigos de los hechos”, lo que les aportó datos valiosos a la investigación. Con base en las pruebas obtuvo la orden del juez para la detención del presunto asesino, razón por la cual implementó un operativo táctico con agentes de la Policía Ministerial para su detención. Deja entrever, sin embargo, que el sujeto debe poco más de 20 muertes en la región, por lo que se trataría de un asesino contratado pero, uno se pregunta: ¿por quién o quiénes?.

Y SOLO para corroborar lo dicho en torno a la violencia generalizada, basta señalar que no hay día sin que ocurra un secuestro, levantón, asesinato o robo, y como este jueves no es la excepción, sobre la carretera antigua a la congregación de Macachapa, colonia Gustavo Díaz Ordaz de Cosoleacaque, un hombre fue secuestrado tras ser bajado de la unidad que conducía, una Nissan, de modelo reciente que quedó abandonada a un costado de la carretera con los neumáticos delanteros ponchados, ya que los plagiarios le dispararon a las llantas del vehículo para que se detuviera. De su paradero nada se sabe, y ojalá no pase a formar parte de la estadística de los que ya no regresan al no poder pagar la familia el rescate. En Papantla y Gutiérrez Zamora, por otra parte, dos taxistas fueron ejecutados, e insistimos: algo raro está pasando con ese gremio, pues de un tiempo a la fecha han sido asesinados infinidad de conductores cuyo motivo jamás se sabe, pues son casos de los que, simple y llanamente, no se ocupa la Fiscalía del Estado bajo el argumento del “patrón” de que son crímenes ligados a la delincuencia.

Y SI este jueves pinta, como todos los días, violento para muchas partes del Estado, dos hechos llamaron la atención el miércoles en Coatzacoalcos: la irrupción de un grupo de sicarios en el bar “Coyote Ugly” -ubicado en la avenida Quevedo, a unos metros del cruce con Platón Sánchez-, quienes dispararon sus armas contra una mesa de tres, falleciendo en el lugar de los hechos 2 hombres y una mujer, tácitamente, cocidos a tiros. Otro hecho fue el pretendido asalto a una sucursal de la farmacia Unión, en donde fue herido el vigilante, un hombre mayor que intentó cumplir con su deber pero fue acribillado, mientras que en Orizaba, otro de los puntos álgidos del Estado, un trailero fue asaltado, registrándose una persecución y balacera que terminó con saldo de una persona muerta, un herido de gravedad y cuatro detenidos, todos delincuentes. Sin duda, el “Gobierno del Cambio”, y así se lo hacen saber antiguos seguidores de Miguel Ángel Yunes, en este caso empresarios que lo conminan a renunciar si no puede con el paquete, porque a decir verdad, la inseguridad en Veracruz raya en locura y, al parecer, no existen ni programas ni mecanismos ni voluntad para contenerla, en tanto la sociedad vive atemorizada de ser la siguiente víctima en un Estado que se antoja “sin ley”. Y ya como corolario nos enteramos que este jueves al mediodía, un grupo armado habría sustraído del interior de su domicilio –calle Carril del barrio de Santa Cruz- al regidor de Papantla, Francisco Javier Serna Mendoza. Así andan las cosas en Veracruz. OPINA carjesus30@nullhotmail.com