Con información de RT y Revista Nature

El hollín, los óxidos metálicos y las sales que contienen los colorantes usados para realizar tatuajes producen la acumulación de pigmentos en los nodos linfáticos y como consecuencia esos ganglios aumentan de tamaño y cambian sus moléculas orgánicas, pero además esas nanopartículas dañinas no salen con el flujo de la linfa, por lo que científicos internacionales consideran que se acumulan de forma vitalicia.

Pese a los cuidados que se tomen a la hora de tatuarse y a lo artístico que puedan ser los diseños, la pigmentación de la piel puede generar problemas en el sistema inmunológico al cabo de los años, según han descubierto unos científicos de Alemania y Francia gracias a un sincrotrón, el dispositivo más avanzado disponible para controlar los desplazamientos de nanopartículas en tejidos.

En un estudio realizado que han publicado en ‘Scientific Reports’ —un anexo a la revista ‘Nature’—, esos especialistas explican el impacto de los pigmentos de la tinta de los tatuajes, que contiene hollín, óxidos metálicos y sales. Esos compuestos son poco o nada tóxicos si se consumen vía oral.

Infografía publicada por RT. https://actualidad.rt.com/actualidad/250309-tatuaje-piel-impacto-inmunidad

Sin embargo, la respuesta inmune ante determinados colorantes suele provocar un enrojecimiento de la piel que, en ocasiones, son mucho más duraderos que la reducida inflamación primaria. Los lugares alterados presentaron una proporción alterada de proteínas y una presencia elevada de lípidos, pero lo más importante fue la acumulación de pigmentos en los nodos linfáticos.

Como consecuencia, esos ganglios aumentaron de tamaño y sus moléculas orgánicas cambiaron mientras que, como los investigadores no pudieron ver que las nanopartículas dañinas salieran con el flujo de la linfa, estimaron que se acumulan ahí de forma vitalicia. El sistema inmune percibe esos compuestos metálicos como objetos ajenos, con lo cual esa acumulación permanente puede propiciar “inflamaciones cutáneas y otras adversidades”, resume el equipo germanofrancés.

Hombre con cirrosis muere tras bañarse en el mar con un tatuaje recién hecho

Los médicos y los artistas tatuadores aconsejan no nadar con un tatuaje recién hecho y esperar al menos dos semanas para meterse en el agua, advertencia cuya trascendencia ha vuelto a confirmar la muerte de un hombre en Texas (EE.UU.). La víctima, de 31 años, murió el mes pasado debido a la infección que sufrió después de nadar en el golfo de México con un tatuaje reciente en su pierna, informa ‘The Independent’.

El hombre padecía una enfermedad hepática por consumo excesivo de alcohol, lo que afectaba a su sistema inmunológico, que no pudo contrarrestar la infección provocada por el bacilo Vibrio vulnificus que habita en el mar y es tolerante a la sal marina.

Dos días después de meterse en el agua, el hombre empezó a experimentar síntomas febriles y dolores en su pierna, donde se había tatuado la imagen de una cruz. Ya en el hospital el hombre empezó a presentar lesiones de color morado y negro.

El paciente desarrolló una gangrena y lo médicos contemplaron la posibilidad de amputarle una pierna, si bien decidieron no hacerlo porque padecía cirrosis hepática. El hombre murió a causa de un shock séptico dos meses después de ser ingresado en el hospital.