Es dramático el desmoronamiento que está sufriendo el Partido de la Revolución Democrática, nacido en 1989 con expectativas que por razones inherentes al infantilismo de izquierdo paulatinamente se fue resquebrajando al grado de que sus fundadores ya no están en su membresía. La savia priista llegó acompañada de la sabiduría política adquirida de añosa familiaridad con el poder: Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador, Manuel Camacho Solís nutrieron los años felices de este partido. Pero desde que Los Chuchos se aburguesaron, adquirieron jerarquía y saborearon con fruición las mieles del poder prevalecieron los compromisos en lo oscurito y proliferaron las complicidades todo se vino abajo. Hoy se va a MORENA Carlos Sotelo García, líder de la corriente Militantes de Izquierda (MIZ), pronto lo seguirán Bejarano y Padierna, son como las cuentas de un rosario reflejados en la sangría perredista.