Son tiempos de cólera, la ira discurre por doquier, todo se resuelve por métodos violentos, la libre expresión de las ideas garantizada por nuestra Carta Fundamental ya no garantiza seguridad personal, mucho menos al gremio periodístico uno de cuyos integrantes, Mussio Cárdenas, ha recibido ominosas e inquietantes amenazas de muerte. Si de algo sirviera expresamos nuestra solidaridad a Mussio, pues no es fácil enfrentar nuestra realidad con la sólida pluma de la verdad, porque si bien trasciende a nuestros tiempos, paradójicamente no es muralla contra la artera agresión.