Al cerrarse el registro de aspirantes a la presidencia de la república por la vía independiente, el INE informa de 86 ciudadanos interesados en buscar ser candidatos, un número bastante crecido pero pronto se reducirá de notable manera porque juntar 866 mil firmas no es cosa de “enchílame otra”. ¿Cuántos de estos ciudadanos desistirán y cuántos se registraron para obstaculizar a los más avanzados? Muy pronto se verá, pero es obvio y podría vaticinarse la deserción paulatina de cuando menos 80 de ellos, los más por carecer de estructura para juntar las firmas y porque entre ellos hay varios inscritos para dificultarle el levantamiento de firma a quienes tienen capacidad competitiva. La experiencia es nueva y servirá al legislador para reflejar en reformas por venir la realidad político-electoral de México.