Línea Caliente

 Por Edgar Hernández*

¿Guerra de pastelazos o guerra de faldas?

Bien se dice que la política no reconoce ni amigos ni familia.

Sometidas por la política de la más baja estofa, dos brillantes damas de la cosa pública, Maryjose Gamboa y Anilú Ingram, una diputada local, la otra delegada de Sedesol federal, son objeto por estos días de fuertes jaloneos mediáticos.

Una, la legisladora -bajo la sombrilla del miguelismo- ligada malamente al crimen organizado, trenzadas en batallas parlamentarias, así como en constante retobo a las decisiones erráticas del Fiscal General, Jorge Winckler y acusada de “mentirosa” y “falta de ética” por la cuestionada Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP), no ha dejado de estar en el ojo del huracán.

De hecho desde que fue detenida el 12 de julio del 2014 luego de un accidente que costó la vida a un joven en el boulevard Miguel Alemán de Veracruz, su vida se transformó.

El Fiscal de Duarte, Luis Angel Bravo, en un franco abuso de poder llevó a Maryjose a un largo encarcelamiento en las peores condiciones de respeto a sus derechos humanos.

Así consumaba su venganza y odio Duarte contra Miguel Angel Yunes Linares, en la persona a la que a final de cuentas le ofrecieron casi un año después un ¡Usted disculpe, puede seguir su proceso en libertad!

Fueron, sin embargo, largos e inolvidables meses de prisión que encaró con valor y dignidad, mismas que la colocaron en la cima de la popularidad porteña y le permitieron un espectacular salto a un cargo de representación popular en el Congreso del Estado.

Maryjose Gamboa Torales es una mujer de arrestos.

Ha chocado con fuertes  intereses –incluso de casa- y jamás se ha echado para atrás. Por ello es que el mismo fuego amigo la ataca, cuestiona y desliza “cositas” para rayarle la carrocería.

Del otro lado del mostrador, en el bando priista, se mueve Anilú Ingram Vallines, quien al igual que Maryjose viene de las filas del periodismo para luego brincar a la diputación local y luego de una sentida derrota electoral al pretender en el 2015 una diputación federal, da el salto a una dependencia consentida, benefactora social y también herramienta para inclinar balanzas comiciales, Sedesol Federal.

Y como el éxito no se le perdona a esta atractiva mujer se le ha señalado de haber tenido amoríos con Duarte, por eso alcanzó la diputación local y en tiempos recientes de tener una estrecha “cercanía” con el Secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, por eso llegó a Sedesol.

Mañana quiere ser senadora de la República aunque aún no le inventan relación sentimental alguna ya que no se le da crédito a su capacidad profesional y política.

Y es por ello que en estos días es jaloneada por un desaforado Jorge Winckler quien a como dé lugar la quiere condenar por delincuencia electoral.

Como dice Salces “es el nuevo blanco de guerra” de la Fiscalía General que acusa a la funcionaria –pepista de corazón- de ser quien desvió recursos a través de las despensas de Ingenieros Mecánicos y Electricistas, por tanto será acusada ante la Fiscalía Especializada para la atención de Delitos Electorales, la Fepade.

El atolondrado Fiscal, que no da una, declaró que ya solicitó una revisión de los códigos de barras de las despensas mismos que, según él, concuerdan con los apoyos entregados por la Sedesol Federal “por eso se dio parte a Fepade”.

Lo extraño del asunto es que el lío de las despensas sale a luz pública ayer lunes, 21 días después de que se decomisan cinco toneladas de despensas, detenidas 14 personas y decomiso de tres vehículos, ellos en franco allane del domicilio de la priista Fabiola Balmori, cuyo esposo fue detenido para después ser puesto en libertad con un simple ¡Usted disculpe!

Las despensas nunca se devolvieron y este 16 de octubre milagrosamente descubren que los códigos de barras –¿acaso sembrados por la propia Fiscalía?- pertenecen a Sedesol Federal… por tanto es “delito electoral”, un delito electoral sucedido en septiembre cuando no hay elecciones y se ha comprobado que las despensas que se agandallaron los de la Fiscalía iban para los damnificados por los sismos de la ciudad de México.

Sin embargo, la Fiscalía es omisa y no acusa recibo por las despensas “Yunete” que el pasado 10 de septiembre se distribuyeron a damnificados por el huracán Katia con el mismo logo que utilizó Miguel Angel Yunes en su campaña para gobernador.

Incapaz del “autónomo” Winckler de brincarle al patrón.

De hecho se hace el socarrón cuando se le menciona su amistad y alianza con Rafael Jesús Abreu Ponce, presidente de la Asociación Civil pro Miguel Angel Yunes encargada del reparto de las despensas “Yunete”.

El punto es pues, que las mujeres metidas a la política son utilizadas como carne de cañón por ambiciosos políticos y gobernantes a quienes importa un soberano cacahuate su condición de género o del respeto que obligadamente deben brindar a quienes dejando hijos y familia se entregan al servicio público.

Hoy las grandes amigas del pasado, Maryjose y Anilú, están trenzadas en una profunda enemistad por causas de la política. Pero eso no es lo peor, son utilizadas como arietes de luchas insanas por espacios de poder.

Y lo que viene.

El PAN y el PRI –con sus ratoncillos partidistas al lado- están por desatar la madre de todas las batallas en repetidas luchas por la gubernatura de seis años para Veracruz.

¡Dios agarre confesadas a las féminas!

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo