Está muy bien que sea incrementado el número de cámaras de videovigilancia en las más importantes poblaciones veracruzanas, como estrategia para el combate del crimen, que crece exponencialmente en la Entidad. Sería indeseable que en nuestra sociedad no fueran empleadas las tecnologías más modernas para atacar los problemas de seguridad pública.

Sin embargo, de nada servirá que se apliquen cientos de miles de pesos en obtener la tecnología digital del primer mundo, si a la par no se combaten la corrupción de los cuerpos policiacos, la complicidad de los agentes con el crimen organizado, la inutilidad de miles de empleados en las esferas de seguridad que no responden a la expectativa y necesidades de los ciudadanos amenazados por los delincuentes.

Policías preventivos honestos, agentes persecutores insobornables, fiscales y peritos honrados y éticos, jueces intachables que no comercien con la justicia harían de la sociedad un paraíso hasta el nivel en que lo permita el plano terrenal.