O   P   I   N   I   O   N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre

      ¿Quién será el responsable de la no designación de un servidor público de primer nivel? Sin lugar a dudas es un cuestionamiento muy interesante y no fácil de responder, principalmente cuando se trata de un cargo que califica de alguna forma la actuación de otros servidores públicos, de igual, mayor o menor jerarquía.

    Y cuando está calificación tiene que ver directamente con la transparencia en el actuar de los servidores públicos, obviamente que la responsabilidad es grande. Nos referimos concretamente a la no designación del consejero que falta en la terna que debe estar al frente del prestigiado Instituto Veracruzano de Acceso a la Información y Datos Personales (IVAI). Pues desde hace más de un año, el entonces consejero Fernando Aguilera de Hombre, renunció al cargo, para incorporarse a la administración estatal anterior como titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

    Importante posición que quedó en ese entonces sin titular y que aún continúa así. Pues puede ser que para algunas personas este cargo dentro de la administración pública estatal, no represente mayor relevancia, pero no es así. Pues simplemente por la materia que en la institución se maneja, lo que ahí se determine es de gran importancia para la imagen del gobierno en turno.

    Una muestra de lo citado, es la forma en que la administración del ex gobernador Javier Duarte de Ochoa, actualmente uno de los huéspedes distinguidos del reclusorio Norte de la Ciudad de México, como presunto responsable de varios delitos en contra del patrimonio de los veracruzanos, trató de poner en esa importante posición a uno de sus principales cómplices, Gabriel Deantes Ramos, quien en la actualidad está amparado y se presenta a firmar cada quince días en el Penal de Pacho Viejo. Surgiendo la pregunta ¿Con qué finalidad?  Las respuestas pueden ser varias; protegerlo previendo la acción de la justicia en su contra, ya desde ese momento, tener un aliado en una posición de esa importancia para lo que se ofreciera en el futuro inmediato, así como que a través de su actuación pudiera influir en algunas resoluciones de importancia en otros espacios de la administración pública. Pero, sin importar cual haya sido el objetivo, lo importante es que no lo logró. Aunque la batalla que al respecto dio la creación más nefasta de la fidelidad, se notó, sobre todo en su desesperado actuar.

    Es por estas dos situaciones, la desesperación de dejar a Deantes Ramos y también el dejar pasar tanto tiempo en el nombramiento de este comisionado, que surge el sospechosismo de inmediato. El interés de la nefasta administración pasada quedó demostrado, pero y ésta, la autollamada administración del “cambio”, ¿Qué está buscando? Será que intenta nombrar un comisionado, no ciudadano. Uno favorable a sus intereses para los pocos meses que le quedan.

    Por el momento todo parece indicar que la falta del comisionado en cuestión, se debe principalmente a la situación legal que está en proceso debido al amparo que solicitó el aspirante que no cumple con el requisito de la edad. Pero será este el motivo verdadero. O se está utilizando esta situación como pretexto para retardar el nombramiento. La verdad no la conocemos, no sé si usted sí estimado lector. Pero lo que si es una realidad, es que ya no debe retrasarse más el nombramiento, hay personas muy capaces entre los aspirantes. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 2-octubre-17)