Sociedad3.0/Al igual que Odebrecht, la compañía portuguesa Mota-Egil SA de CV se ha caracterizado por defraudar a los trabajadores mexicanos.  Trabajadores de 30 compañías constructoras podrían tomar la nueva autopista Cardel-Poza Rica, pues está a punto de inaugurarse y la compañía portuguesa Mota-Egil SA de CV no les quiere pagar, señaló el representante de los trabajadores Gonzálo Del Valle Mérida.

A lo largo de 200 km de la construcción del tramo carretero que va unir a la zona Costa-centro con el norte del estado, se han dado irregularidades en el pago en las compañías que intervienen.

“Después de inaugurada la carretera no va a haber forma de cobrarle a los portugueses, por lo cual es necesario que los gobiernos intervengan para que esa compañía extranjera cumpla con los compromisos que adquirió en México”, dijo Gonzálo Del Valle, abogado de los trabajadores.

Mota-Egil SA de CV” llegó a México para intervenir en diversos rubros, sobre todo en la construcción y petroquímica, pero ha quedado mal con las compañías y con los trabajadores.

Gonzálo Del Valle Mérida expuso que los trabajadores no tienen absolutamente ninguna intención de tomar la carretera, pero ante la negativa de pago ven que es la única medida de presión para que el presidente de la República Enrique Peña Nieto constate la situación injusta que afecta a los constructores.

Aseguró que nos próximos días estarán ventilando este asunto en la junta de conciliación y arbitraje, en espera de que se les cumpla con lo pactado.