Místicos y terrenales
Marco Antonio Aguirre Rodríguez

•    A María Josefina no le importan los periodistas

Una nueva controversia se abrió entre el presidente municipal en funciones de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez y el presidente municipal electo, Hipólito Rodríguez Herrero, sobre la creación de la policía municipal.
Lo raro aquí es que la discusión no es por crear la policía, si no por su operatividad.
Vaya, pues, hay un exceso de protagonismo de uno de los dos presidentes municipales.
Vamos por partes.
En algún momento hubo una reunión entre los dos presidentes municipales y el gobernador Miguel Ángel Yunes, donde se habló precisamente de instaurar la policía municipal en Xalapa, en lo cual estuvieron de acuerdo los dos alcaldes.
“La propuesta misma del señor presidente municipal (Hipólito Rodríguez) era crear precisamente una policía (municipal)”, apuntó Américo Zúñiga.
Una fuente interna del gobierno del estado mencionó que efectivamente Hipólito Rodríguez en esa reunión además de consentir en que se instaure la policía municipal , estuvo de acuerdo en que se comenzará el proceso para crearla.
Con este consentimiento fue que el 16 de octubre se realizó la sesión de Cabildo en la que se aprobó modificar el convenio por el cual el gobierno del estado es el encargado de realizar la vigilancia de la ciudad y de mantener la seguridad pública en la misma.
“Si esta propuesta cambió o si el señor alcalde y su Cabildo están en desacuerdo de esta modificación, ellos también lo pueden modificar. Tienen hasta el 5 de febrero para hacerlo, como habrán de seguramente modificar muchos de los rubros que nosotros etiquetamos, en función de nuestra responsabilidad y obligación de mandar el presupuesto”, agregó Américo Zúñiga.
En la reunión de los dos alcaldes y el gobernador también se acordó modificar la propuesta de presupuesto del ayuntamiento de Xalapa para el 2018 a fin de que la naciente fuerza policial cuente con recursos suficientes para su operación, “porque la seguridad municipal, dicho por el alcalde electo, por el gobernador y un servidor, son atribuciones constitucionales, que estaban enmarcadas en un convenio de coordinación, instituido en un Mando único”.
Y sí, es una atribución constitucional conferida a los municipios, enmarcada en el articulo 71 de la Constitución del estado, fracción XI, inciso h, donde se asienta que:
“XI. Los ayuntamientos tendrán a su cargo las siguientes funciones y servicios municipales:
h) Seguridad pública, policía preventiva municipal, protección civil y tránsito;”
De acuerdo con esto, el ayuntamiento de Xalapa, también podrá reclamar que le regresen la operación de tránsito.
La misma Constitución, en su mismo artículo, en su fracción XV asienta:
XV. La policía municipal preventiva estará bajo el mando del presidente municipal, en términos del reglamento correspondiente. Dicha policía acatará las órdenes que el Gobernador del Estado le transmita en aquellos casos que éste juzgue como de fuerza mayor o alteración grave del orden público…
¿Por qué hoy se resiste Hipólito Rodríguez?.
Parece que será tendencia de los alcaldes de Morena en el estado.
Hipólito Rodríguez apunta que el Ayuntamiento debe tener la certeza de que los gobiernos del Estado y Federal transferirán los recursos necesarios para pagar el salario de esa policía municipal que se cree: “Nosotros no podemos sacrificar a nuestra población en obra pública o en servicios sociales para atender este tema”, agregó.
Para tener una Policía Municipal como lo plantea el gobierno del estado- dice Hipólito Rodríguez-, Xalapa necesita 720 elementos con un salario promedio de 15 mil pesos mensuales, lo que implica pagar una nómina de casi 11 millones de pesos  al mes: “¿De dónde van a salir?, ése es el problema”.
De entrada la modificación al presupuesto de Xalapa para el próximo año prevee que el 20 por ciento del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun) se pueda destinar a seguridad, así como los recursos del Subsidio para el Fortalecimiento de la Seguridad (FORTASEG), y que se recupere todo el equipo entregado en comodato al gobierno del estado desde el 2011.
¿Cuánto implican estos dos rubros?
El Fortaseg para 2017 fue por 22 millones 294 mil 260 pesos.
El Fortamun, en cambio, fue por 264 millones 764 mil 534 pesos. Así pues, el 20% son 52 millones 952 mil 906 pesos.
O sea que para echar a caminar la policía municipal el gobierno de Hipólito Rodríguez tendría 75 millones 247 mil 166 pesos. Una muy bonita cantidad; una magnífica herencia de Américo para crear la policía municipal.
Pero además existe la posibilidad de que ambos rubros crezcan un 10%, con lo cual serían casi 83 millones de pesos.
Tal vez no son los 11 millones de pesos mensuales que reclama Hipólito, pero para ir armando la policía en su primer año, son más que suficientes.
Pero Hipólito tiene razón en reclamar desde hoy los recursos suficientes para que haya una buena policía en Xalapa.
Y por lo mismo hace bien en reclamar la participación del gobierno del estado, porque cuando se hizo la conjunción de policías también se absorbieron recursos.
¿Qué va a aportar el gobierno de Miguel Ángel Yunes para la creación de la policía municipal?.
Porque sí, para su gobierno será muy cómodo aventar la responsabilidad de la seguridad pública a los ayuntamientos, y quedarse con todos los recursos actuales para trabajar sólo como policía estatal.
El planteamiento para que comience a funcionar la policía municipal no puede ser ni que tenga menos elementos, ni que sus integrantes tengan sueldos bajos, porque entonces en lugar de crear un cuerpo que de seguridad a la capital del estado, se estará creando un problema.
En ese sentido tiene toda la razón Hipólito Rodríguez
“No podemos jugar con la seguridad de los xalapeños, no podemos improvisar con una policía que no esté preparada ni certificada”, puntualizó el próximo alcalde.
Igualmente es justo el reclamo, o petición, de que el gobierno del estado se haga responsable de cuidar y garantizar la seguridad pública de todos los xalapeños mientras se prepara y certifica a los nuevos elementos: “Hasta en tanto no tengamos esa policía no podemos asumir de manera franca la responsabilidad de la seguridad”.
Rodríguez Herrero añadió que al Ayuntamiento además se le deben transferir instalaciones, equipamiento, patrullas, armamento  y dispositivos que garanticen un buen servicio de seguridad, como son las  cámaras de vigilancia: “Es muy delicado el tema, no podemos asumir esa responsabilidad de un día para otro en medio de un proceso donde cada día se registra más violencia, no podemos colocar a la población en una situación de vulnerabilidad (…) no podemos de un día para otro improvisar y generar un cuerpo de seguridad que no esté preparado”, enfatizó.
Miguel Ángel no puede pretender nada más un “bueno, ya está el decreto, ahí se ven”.
Debe haber un compromiso de su parte para que se cree la policía municipal, pero sustentable, no nada más de deshacerse de las obligaciones.
Así pues el ayuntamiento de Xalapa ya dio un muy buen paso en éste sentido. Falta que el gobierno del estado haga lo propio para que haya un avance sustancial en la conformación de la policía municipal.
Ese debe ser el reclamo de Hipólito Rodríguez: Que Miguel Ángel realmente cumpla para que se pueda establecer una buena policía municipal.
Ahora, a ver cuánto tarda Miguel Ángel en cumplir.

A MARÍA JOSEFINA NO LE IMPORTAN LOS PERIODISTAS. A la diputada María Josefina Gamboa Torales, no le importa la seguridad de los periodistas. Ello lo que quiere es desarticular la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) para apropiarse la estructura y utilizarla como le de la gana.
La mejor muestra es lo retrógrada de su propuesta ante el Congreso del estado, que en síntesis propone que los mismos órganos de gobierno que pueden atentar contra los periodistas sean los que cuiden de la integridad, que se cumplan las leyes y que se haga justicia.
María Josefina (que tal es su nombre) amenazó a los integrantes de la CEAPP con demandarlos ante la Fiscalía del estado por un supuesto desvio de recursos.
Si tiene pruebas de ese desvío de recursos en lugar de amenazar, que proceda. Si de algo estamos cansados es del abuso de poder.
“Tengo el oficio de Mussio (Cárdenas) donde renuncia y tengo el reporte de la CEAPP donde me ponen reporte que cobró hasta el mes de abril, y son 16 mil pesos por 5 meses, esto es, 80 mil pesos, y ellos le notifican al Congreso local la renuncia hasta abril.”
Y el mismo Mussio le contesta que renunció en febrero y que el reporte se envío en abril, porque fue la fecha en que se realizó la siguiente asamblea.
Y Ana Laura le recomienda leer las actas de la CEAPP.
Tal vez no haya que pedirle tanto esfuerzo, pero sí que ponga a uno de sus asistentes a hacerlo.
Todo el reclamo de María Josefina, toda su inquina, es porque no le rindieron pleitesía y porque no aceptaron poner a sus recomendados, los cuales además no eran recomendados, si no que los quería poner como extensión de su autoritarismo.
Por eso hoy a María Josefina le decimos: No nos defiendas. Sigue cobrando tu dieta y olvídate de los periodistas, para que nosotros te olvidemos cuando dejes la función pública.