No pasó nada después del desvalijamiento sufrido por Veracruz durante 2004 a 2010 a cargo de la elite gobernante, nada parecía suceder en el periodo de Duarte de Ochoa a pesar del desenfrenado afán de enriquecerse, desde el gobernador hasta el tercero o cuarto nivel; ante esa perspectiva todo mundo se dio a la tarea de sustraer cuanto se pudiera para engrosar el patrimonio personal o familiar. Desentrañar esa maraña es una de las tareas de la fiscalí­a general, y por el Orfis ahora se sabe que 3 mil 300 millones de pesos no fueron devueltos a la reserva técnica del IPE, según su Director: Se tomaron de la Reserva para el programa de préstamos, se prestó el dinero, se recupe el dinero y debía haber regresado a la Reserva Técnica pero no fue así. Es mucho dinero para desaparecer como por encanto, habrá que buscar al encantador.