Opinión

Por: Mario Javier Sánchez de la Torre.

La desgracia que afecto a todo el país el pasado mes de septiembre entre algunas de las situaciones que se pueden considerar que ha dejado como positivas, entre otras, fue sin lugar a dudas la precaución que se debe tener con la utilización de las llamadas “redes sociales”.

Herramienta qué a partir de la utilización de las nuevas tecnologías de la comunicación, se volvió de uso cotidiano entre todos los niveles culturales y económicos de la población mexicana.

Pues quiérase o no aceptar, se puede considerar que más del noventa por ciento de la población, sin importar su poder económico, en la actualidad puede disfrutar de la comodidad que proporciona tener un teléfono celular, debido a la forma tan fácil de comercialización qua las empresas que están dentro de este jugoso negocio han diseñado para que la mayor parte de las personas que lo deseen puedan adquirir uno.

Claro que hay de modelos a modelos y esto influye en los costos de cada uno de estos maravillosos aparatos. Pues en el mercado se encuentran aquellos que además de servir para hablar, que originalmente fue el motivo de su invención, y que hacen algunas otras monerías, cuyo precio va desde los 300 pesos, con la “oferta” que ofrece la compañía vendedora de otorgarle al feliz comprador “gratuitamente”, la misma cantidad en lo que se llama “tiempo aire”. Hasta los novedosos y costosos Iphone, cuyo costo varía aproximadamente entre los quince a más de veinte mil devaluados pesos mexicanos y que si usted los utiliza para hablar, que bueno, pero tienen una gran cantidad de funciones, que a veces el comprador no tiene la menor idea que son y para qué sirven, pero traerlos en la mano o sacarlos de la bolsa cuando suenan, dan un gran estatus económico ante quienes están presentes.

Pero independientemente de lo anterior, por la cantidad de funciones que tienen, si merecen el calificativo de maravillosos, pues en los casos de que el aparato sea ya de un precio que va más allá de los tres o cuatro mil devaluados pesos, a través de éstos se pueden llevar a cabo una gran cantidad de actividades que además de la facilidad y comodidad que proporcionan al usuario, esto da como resultado un gran ahorro de tiempo. Y en la vida actual, lo que menos nos sobra a todos los que trabajamos, es eso, tiempo.

Pero lamentablemente hay personas, dentro de los usuarios de los teléfonos celulares que pueden tener graves problemas mentales o simplemente son idiotas naturales. Y son aquellos que se dedican a perder su tiempo y hacer perder el tiempo de los demás, haciendo uso de esta importante tecnología en forma inadecuada, en otras palabras, en forma estúpida, errónea. Sin darse cuenta o si lo hacen, no les importa, el daño que pueden causar al o los receptores de su mensaje. Situación que lamentablemente se presentó durante los sismos del pasado mes de septiembre, cuando hacían circular en las redes sociales, mensajes falsos sobre la presentación de una réplica de gran magnitud. Esto fue lo común durante esos días. Pero ya tiempo atrás, se han venido dando informaciones falsas sobre diversas situaciones por medio de esta importante herramienta que son las redes sociales. Por lo que respecta a los que nos dedicamos a la profesión de informar, a diario por razones profesionales estamos en contacto con el internet, ya sea en nuestros correos o por medio de los celulares y es a través de estos instrumentos que en la actualidad circula gran cantidad de información, la que lamentablemente por lo citado en gran medida no puede tomarse como verdadera. Los que somos profesionales de la comunicación, sabemos que no podemos creer de primera intención lo que nos llega por el celular. Lo primero que hay que hacer es analizar lo que llegó para conocer qué tan confiable puede ser. Lo que se hace analizando el mensaje, la fuente, la dirección del emisor, entre otras cosas, pero principalmente buscar la confirmación de ésta. Pero eso la hacemos los que trabajamos en esto. Pero cuando el falso dato llega a un usuario común, que no es comunicador, qué pasará. Lo más seguro es que crea lo que dice el mensaje y esto le puede causar graves problemas.

Hasta el momento, en algunos casos parece que se puede ya identificar al transmisor de informaciones falsas, pero lamentablemente no en todos. Ojalá a la brevedad las autoridades encargadas de vigilar este tipo de comunicaciones puedan contar con la tecnología necesaria para terminar con este cáncer de la información. Pues sin lugar a dudas esta nueva tecnología está siendo de gran ayuda para todos, pero con este grave problema, se crea un ambiente caótico en este importante medio de comunicación. Usted que OPINA estimado lector. noti-sigloxxi@nullhotmail.com