A partir de las circunstancias de su entorno, constituye un verdadero enigma lo que va a ocurrir en el Partido Revolucionario Institucional durante el actual proceso electoral en Veracruz, así lo señalan varios elementos: a) ya no forma gobierno y no hay Delegado Nacional para tirar línea inmediata; b) Se ignora si su actual dirigente, Renato Alarcón, estará a la altura de las circunstancias; c) la disputa por la candidatura al gobierno del estado se centra en los senadores José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa, sin posibilidad de un tercero en discordia competitivo, y la decisión habrá de tejerse finamente para no introducir división; d) no es ociosa la preocupación respecto de quién, aparte de Renato, llevará el peso de la selección de candidaturas a diputados locales y alcaldes (los federales en México, se supone), ¿correrá a cargo de quienes lo hicieron con Duarte de Ochoa? He allí la cuestión.