En campaña el actual gobernador de Veracruz ofreció resolver en seis meses el problema de la inseguridad pública que atormenta a la población veracruzana, pero los índices delincuenciales señalan que después de diez meses de gobierno ese ofrecimiento será difícil de cumplir aun en meses próximos. Por mucho que Yunes Linares atribuya la incontable sucesión de muertes a una lucha intestina entre capos, de cualquier manera afecta a gente inocente, ya de manera directa o bien porque aumenta la percepción de inseguridad. La gravedad del asunto ya ocasionó una Recomendación al gobierno veracruzano para disminuir los “altos índices de violencia y criminalidad que imperan”, “fortalecer mecanismos de participación ciudadana, que permitan escuchar a la población…”.