Frente al público

Por Álvaro Quino Mixtega

Cuando empezábamos a tomar con resignación los sufrimientos, que pasaban muchas personas de Oaxaca, Chiapas, Ciudad de México y Morelos. ocasionados por los sismos, hoy somos parte de un fenómeno natural diferente, ocasionado por la avenida extraordinaria de aguas.
Esos comentarios formaban parte de la conversación de una dama, que aún mostraba huellas de los momentos vividos, ante la llegada de las lluvias torrencial que, rebaso el caudal de agua en ríos alimentadores, mismos que potencio su fuerza, para salirse del cauce, invadiendo diversas calles, impactándose contra los muros de su vivienda, como de otras muchas, que formaban parte de sus patrimonios logrados por años.
Hoy se sentía parte de la estadística e inventario de daños, como propietaria del inmueble, toda vez que las autoridades municipales como estatales, le contemplan dentro de la normatividad para acceder a los Fondos de Desastres ocasionados por las lluvias pluviales, ante la Secretaria de Protección Civil, del Gobierno Federal.
Este relato empata con muchos de los vividos en la Región de los Tuxtlas, donde el agua, no solo daño viviendas, porque también fue implacable su fuerza en carreteras, donde los daños son severos e incluso dejo incomunicado a muchos municipios.
Si algo hay que rescatar como corolario, es la falta de prevención de nuestras autoridades de las tres órdenes de gobierno, en el saneamiento de los ríos, supervisión del estado que guardan las estructuras de los puentes, como sus últimas avenidas de aguas, falta de impacto ambiental, para el cambio de uso de suelo, la deforestación galopante, fraccionamientos en terrenos regulares, como de alta peligrosidad por su topografía, asentamiento en orillas de ríos, lagos, solo por mencionar algunas de muchas acciones, que evitarían los riesgos, no menos importante es que la sociedad civil, tome conciencia de estos fenómenos y coadyuven señalando todo cuanto pueda ser factor de riesgo.
LO QUE EL VIENTO SE LLEVO
El Centro Acuático de Alto rendimiento de San Andrés Tuxtla, un sueño que voló antes de su inauguración..
Cuando el escenario estaba para redimirse como una de sus mejores obras, para sus paisanos, por el cochinero que está dejando en la cuenta pública, como en la calidad de las obras, hoy, en la prolongación de la calle Melchor Ocampo, Colonia de los Maestros, fue escenario de la obra, Lo que el viento se llevó, cuya justificación de Chendo Mentiras, se le puede dar el beneficio de la duda, pero lo cierto es que las cubiertas con Arco techo, cubren grandes claros, de acuerdo al calibre de la lámina, como del rolado, sin embargo, son endebles ante los embates de los aires, si no se encuentran bien ancladas.
Lo barato hoy le saldrá caro, toda vez que esta techumbre es ligeramente económica, de rápida instalación, pero muy endeble, como dijera el filósofo de Ciudad Juárez, que necesidad de ahorros mal entendidos, cuando pudo usar estructura con fierro y láminas.
Por este tipo de obras, la ciudadanía pone en duda todas cuanto se realizan y les da tema la autoridad municipal, para comentar de la calidad de construcción como de su costo nada despreciable de 13.5 millones, con su respectivo diezmo por supuesto.
ENEMIGOS PUBLICOS
Como en las apuestas de los Casinos, vuelve a repetir color y numero El Cachetes.
Quienes observaron las fotos de la reunión del Panal, donde el Joven de las Maletas, estaba haciendo su exposición, su compinche Jorge Cachetes González Azamar, se vio boca abajo, algunos comentaban que su posición corporal, era producto del resultado de la Auditoria a la cuenta Pública del 2016, donde se daba a conocer las conductas ilícitas, entre estos al Ayuntamiento de Catemaco.
Al no comprobar la nada despreciable cantidad de 40 millones, por lo que el Auditor Superior del Órgano de Fiscalización del Estado, en breve turnara el expediente de las inconsistencias que no pudo probar a la Fiscalía General del Estado, estos daños al Patrimonio al Municipio, son imputables también a funcionarios, como síndico y regidores.
Como El Cachetes González Azamar, si algo ha aprendido es hacer recolecta para resarcir los desvíos, por lo que, todos cuantos se han beneficiado de su cuatrienio de corrupción, no deben encariñarse con muchos de lo que se han agenciado, tela de donde cortar la tiene con el  Director de Obras Públicas, Maximino Escribano Domínguez, quien lleva muy bien su inmueble en construcción, en el fraccionamiento la Poza, nada despreciable es la que, a toda velocidad y  a punto de colar la segunda planta, el Tesorero Municipal, Pedro Cruz, que  cínicamente se apropió de un espacio de área verde del pueblo, esta es sola la hebra de muchas que están en su mente, para sentirse seguro, de cubrir cualquier cantidad de recurso y claro puede completar con la casa que adquirió en San Andrés Tuxtla, para estar lejos de la chusma que hizo perder a su Dulcinea que sigue firme en el PANAL, como también inserta a su Junior.
Hay voces topoteras, que señalan, que lo mejor que puede suceder al Cachetes, es que solo pise la de cuadros, sin embargo, en los espacios del Palacio del Gobierno del Estado, por la Secretaria de Gobierno y en la oficina del que manda, dan como un hecho. Que MiYuLi no olvida. Y el tiempo es corto ya.