O   P   I   N   I   O   N

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

      No recibí ninguna instrucción de los Pinos, palabras más, palabras menos, fue lo que expresó el encargado de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán con relación al cese de su cargo del Fiscal Especializado para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), Santiago Nieto Castillo.

    A lo que se puede agregar la clásica y muy cierta expresión popular mexicana: “satisfacción no pedida….”. Por lo que se puede considerar como una acción muy equivocada de parte del actual encargado de la PGR, que pone en entredicho no solamente a la actual administración federal del país, sino también al presidente de México, el devaluado Enrique Peña Nieto y como pilón a su partido el Revolucionario Institucional.

    No cabe la menor duda que el ex titular de la ex paraestatal empresa Petróleos Mexicanos (PEMEX), Emilio Lozoya Austin, uno de los cachorros de la Revolución Mexicana en funciones, por lo que vemos que está pasando, cuenta con todo el apoyo del Gobierno Federal, en contra de lo que se le pueda involucrar, a éste mediocre personaje, con toda la corrupción que en nuestro país y a nivel internacional se ha publicado de la forma de actuar de la empresa brasileña Odebrecht.

    Situación qué si se analiza a fondo su forma de trabajar en México, lamentablemente resultará que no solamente  este “cachorrazo” será el único supuestamente involucrado con los dudosos y no muy transparentes manejos de esta empresa, pues por lo que respecta a esta entidad, también estuvo realizando muy importantes obras en la zona sur, durante la nefasta administración de la llamada “fidelidad” y para cómo se están dando a conocer las corruptelas que hubo aquí, puede ser que también varios servidores públicos veracruzanos se vean involucrados.

    Por lo que respecta al cese del titular de la FEPADE, el motivo parece tener una acertada fundamentación desde el punto de vista jurídico, pero es cosa de analizarlo a fondo y por especialistas en la materia, pues por la importancia del cargo, la deteriorada situación que políticamente atraviesa el país, así como el estar en el inició del que será seguramente uno de los más importantes procesos electorales que se tenga en México. La acción del cese, sea ésta decisión del actual titular de la PGR    -aunque lo más seguro es que quién sabe-    pone en entredicho, no solamente la mañosa aplicación de la  justicia en el país, sino también que tan real es la incipiente democracia que estamos viviendo, pues la FEPADE es un organismo que vigila el cumplimiento de las actividades electorales de los participantes y de los organismos legales que tienen a su cargo la organización, desarrollo y finalización de los procesos electorales.

    Es por lo anterior, la importancia del verdadero motivo de la remoción. El haber hablado de más, seguramente es una violación a la normatividad correspondiente, pero que tan grave fue, si como indicó Nieto Castillo estaba siendo de alguna forma presionado por Lozoya Austín para que lo exonerara de cualquier responsabilidad que le resultara. Quien realmente cometió una falta o delito. El Fiscal o el “cachorrazo de la revolución”. Usted que OPINA estimado lector.

    No cabe duda que no la tiene fácil el Senado de la República, pues este penoso asunto de corrupción electoral es una prueba para demostrar que tan independientes del Poder Ejecutivo son, y hasta donde llega la integridad de sus 128 legisladores. Hay que estar pendientes. Hasta el viernes.

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