Jueves 12 de octubre de 2017/Redacción Sociedad 3.0

El deporte es un negocio y eso no excluye a la lucha libre. De acuerdo con Fernando Landa, “El hijo del tirantes”, luchador profesional de la Triple A desde el momento en que una actividad permite la contratación de personal para que ésta pueda llevarse a cabo, se habla de negocio, como lo es la lucha libre donde se cobra una entrada, se le paga al que vende comida y al que acomoda las sillas.

Conforme a lo mencionado por Landa, la lucha libre local podría crecer y volverse un gran negocio si se hiciera un buen trabajo por parte de los promotores, en el que se refleje productividad a través de un buen plan de publicidad y no simplemente subiendo un cartel en las redes sociales. Así también como protección económica del luchador quien no se vería afectado con el porcentaje que “le toca” a causa de un mal trabajo de promotoría.