La administración municipal encabezada por Américo Zúñiga, si bien privilegió la pavimentación de calles y banquetas, eludió resolver problemas estructurales, como la contaminación ambiental, el suministro de agua, la vialidad, la seguridad pública, etc., expedientes a cuya solución habrá de dedicar afanes la administración venidera. Pero ese es un pronóstico reservado porque Hipólito Rodríguez no parece dotado para emprender la enorme tarea, y no por carecer de capacidad o de voluntad, sino porque muchos años de gabinete producen enfoques sesgados respecto de la realidad. Botón de muestra es la declaración de Hipólito sobre una consulta pública sobre el suministro de gas natural a Xalapa y la región, cuando la empresa ya cuenta con los permisos de rigor; o eso de mostrarse inconforme respecto de la municipalización de la policía acordada por el actual cabildo, cuando la seguridad pública es asunto constitucionalmente atribuido a los tres órdenes de gobierno y cada alcalde debe asumir esa responsabilidad.