CAMALEÓN

Por Alfredo Bielma

En el programa de redistritación para efectos electorales, ha sido un verdadero desatino del Instituto Nacional Electoral adoptar la decisión de desaparecer el Distrito electoral federal con cabecera en Acayucan; para cometer ese agravio político no se consideraron registros históricos ni elementos de geopolítica, lo erróneo de la medida trasluce ignorancia supina, o complicidades entre grupos de poder y quienes analizaron el proyecto.

Históricamente Acayucan aparece en los registros de la Revolución Mexicana como el centro de la insurrección de 1906, cuyos protagonistas, Hilario Salas, Miguel Alemán González, Hilario Gutiérrez, entre muchos otros, regaron con su sangre la inquietud revolucionaria en el sur veracruzano; en la Sierra de Soteapan ese movimiento constituye una efeméride de glorioso orgullo. Geográficamente el Cantón de Acayucan nació enclavado en la zona estratégica del Istmo de Tehuantepec, ese territorio nacional ambicionado por ingleses, franceses y estadounidenses durante buena parte del siglo XIX.

No consideraron los consejeros del INE la historia política de Acayucan, el centro motor de la economía regional, ni los antecedentes políticos que hicieron pensar en el proyecto de convertirla en la capital de un nuevo estado durante la primera mitad del siglo XX.

¿Por qué desaparecer como cabecera distrital federal a Acayucan?  Corresponde a los Consejeros del INE explicarlo, si pueden, ¿cómo ignorar que Acayucan fue centro político regional y por su importancia fue cabecera de un Distrito Electoral cuya extensión comprendía trece municipios, incluidos los de Los Tuxtlas?

Es verdad, Acayucan ya no conserva la vitalidad política de antaño, pocos vestigios quedan de la enorme sombra alemanista que por muchos años la cobijó, es notable la ausencia de aquellos personajes cuya relevancia sirvió de referencia durante décadas del siglo XX. Mucho pudiera atribuirse al cacicazgo iniciado en los años ochenta, cuya influencia demolió hasta sus cimientos el añoso prestigio político de la región, sin embargo por sí misma la pujanza económica de ese territorio sureño y su enclave geográfico, hubieran bastado para considerar Acayucan como cabecera distrital inamovible.

Acayucan es y seguirá siendo la puerta del istmo de Tehuantepec en el lado veracruzano, entonces, ¿cuáles fueron los criterios que orientaron la decisión de desaparecer esa cabecera distrital? Los que hayan sido, es evidente que prevaleció el desconocimiento de la geografía política del sur veracruzano, el desdén hacia un enclave de desarrollo económico cuya pujanza la da el sector agropecuario y, por supuesto, también a injerencias de grupos políticos interesados en la supervivencia de distritos adjuntos, y por su lado, en Acayucan no hubo voces para evitar este desatino.

alfredobielmav@nullhotmail.com