A medida que se acercan la fecha para que los partidos políticos elijan o designen a sus candidatos los márgenes de error se van estrechando, una equivocación en la candidatura presidencial equivaldría a ahorcarse en lunes. En MORENA el problema no es la designación de candidato a la presidencia sino de gobernador, senador y diputados, debido a que en esa materia son novicios; en el Frente “Ciudadano”, si Anaya insiste en su candidatura podría generar turbulencias de ruptura; igualmente la señora Barrales en la CDMX, o el PRD en Morelos, o Movimiento Ciudadano en Jalisco. Aunque, a la hora de la hora, quizás veamos un Frente estallando en tres pedazos.  No está fácil la cosa, incluso en el PRI, en donde un resbalón repetiría la amarga experiencia de 2006.