Con frecuencia confundimos la obligación de gobernadores y el presidente de la república de informar de sus acciones a la población, un acto de rendición de cuentas, como ejemplo de transparencia, cuando no son equivalentes de esta. Se puede informar, como lo hicieron Fidel y Duarte, pero sin transparentar, o sea decir la verdad, emparejar las palabras a los hechos. De allí que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) apremie al gobierno del estado sobre la aplicación del Impuesto del 3 por ciento a la Nómina, han insistido ante el titular de Finanzas, Guillermo Moreno Chazzarini, sin obtener respuesta. Quienes pagan ese impuesto no admiten que con ese recurso se pague deuda, pues va etiquetado para construir infraestructura, como fue el espíritu que le dio vida.