Mientras en la república mexicana otros sitios con atractivos turísticos modernizan sus instalaciones, las acrecientan y avanzan en el negocio, en Veracruz el sector turismo está agónico, aunque con cierto repunte en la conurbación Veracruz-Boca del Rio, pero párele de contar. La Región de los Tuxtlas, la Zona Esmeralda, Tuxpan-Cabo Rojo sobreviven con turismo local pero su potencial prosigue inexplotado; en ciudades como Poza Rica, Xalapa y Coatzacoalcos las instalaciones hoteleras trabajan al 30 0 40 por ciento, un 50% de ocupación les suena a gloria, increíble, pero cierto. Hay razones que lo explican: la falta de promoción, una de ellas, pero también las lamentables condiciones de la infraestructura carretera influyen negativamente, y obviamente la inseguridad. Sin embargo destacan ciudades cuyo atractivo es potenciado por una eficiente administración municipal, como se demuestra en Orizaba en donde la infraestructura urbana supera con creces las de otras ciudades, Xalapa incluida. Da gusto referirse a una ciudad veracruzana como Orizaba, con encomiable progreso turístico auspiciado por el embellecimiento del paisaje urbano, a ver cuándo despertamos Xalapa.