Monstruo de mil cabezas, por los millones que la practican, la corrupción enfrenta ahora una corriente depuradora como nunca antes se había visto en distintas partes del orbe; en nuestro continente es pandemia por lo que en algunos países avanzan esfuerzos institucionales para abatirla, lo mismo en Perú, en Brasil, Argentina que en Guatemala; en Ecuador estos días irá a juicio el vicepresidente, Jorge Glas, por el presunto delito de asociación ilícita con la constructora brasileña Odebrecht. En nuestro país, aunque quisiéramos mayor celeridad, ya hay ex gobernadores presos, otros son fugitivos y en la mira algunos más. En Campeche se sentenció a siete años y medio de prisión al ex presidente municipal  de Ciudad del Carmen, Enrique Iván González López, a quien fijaron fianza por nueve millones 281 mil pesos por el desvío de recursos públicos y está a punto de abrirse el mega escándalo de la denuncia contra del ex titular de Pemex, Emilio Lozoya Austin, a más tardar el 13 de diciembre próximo, el círculo en torno a Lozoya se está cerrando y poco a poco habrá efecto dominó.