No se requiere formar parte del más ortodoxo nihilismo para advertir el cambio de valores en la sociedad occidental del mundo moderno, así lo transparentan las reacciones en el reciente caso en que famoso actor se confiesa gay y de inmediato le surgen señalamientos de acoso sexual ocurrido hace lustros. La exposición pública de ese asunto provocó el efecto de un abrir la Caja de Pandora, porque ahora decenas de féminas se quejan de haber sido acosadas sexualmente, pero en su momento nada dijeron (hasta el ex presidente americano George Bush padre ha sido acusado de “manoseo”). Aparte de la hipocresía social subyacente en todo este asunto, lo que acontece expresa una revolución en la relación hombre-mujer, pues con esos truenos el hombre tiende a inhibir sus tentaciones, su sentimiento y acción, ly dará como resultado una conducta pasiva, dejando al género femenino la iniciativa, todo porque en la actualidad el tradicional uso de decirle a una mujer “me gustas” ya es acoso.