Para quienes la democracia significa el gobierno del pueblo y para el pueblo, el caso mexicano, o el venezolano, o el nicaragüense, o el brasileño y hasta el de los Estados Unidos sería un mentís rotundo al poder “electo por la mayoría”, solo es ilusión conceptual pues gobiernan quienes se esmeran por llegar al poder, quienes mejor implementan sus estrategias para obtener mayoría de votos. En todo caso, lo medular de una democracia no está en la elección, sino en quien sabe elegir. ¿Los mexicanos sabemos elegir? No, mientras la ciudadanía permanezca en ayuno de información y de participación, porque si bien es libre para elegir, no sabe elegir dando como resultado el que estemos como estamos.